sec-corbata

A cinco años de la movilización que encendió el Ni Una Menos

Este miércoles 3 de junio se cumplen cinco años de aquella tarde en que millones de personas se movilizaron indignadas tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Chiara Páez (14 años) en Rufino. En todos los puntos del país hubo una concentración con un lema común: “Ni Una Menos: basta de femicidios”. Aquello fue un quiebre en la conciencia social sobre la violencia de género.

En cinco años pasaron muchas cosas y, tristemente, los femicidios continuaron con crueldad. Pasó la sentencia a 21 años de prisión para Manuel Mansilla por el femicidio de Chiara, aunque continuó el un manto de sospecha sobre posibles cómplices aunque nunca se hallaron pruebas suficientes. Pasado el tiempo, tres voces revisionan aquel momento en diálogo con Rosarioplus.com.

Para Fabio Paéz, papá de Chiara, el femicidio de su hija fue “la gota que rebalsó un vaso de indignados". El caso insignia bien pudo haber sido otro, pero le tocó a la pequeña de 14 años que murió estando embarazada.

Por su parte, los medios de comunicación ya comenzaban a percibir que aquel 3 de junio de 2015 podía ser histórico. Sonia Tessa, cronista de Rosario/12, recordó que "la convocatoria en los días previos fue bastante amplia y heterogénea" y que el caso generó algo más por que "veníamos del femicidio atroz de Melina Romero, poquitos días antes, y nos enojó Clarín con un título que revictimizaba".

Chiara tenía 14 años y fue asesinada por su novio y
cómplices. Cursaba un embarazo.

El Ni Una Menos fue un mojón detrás de 29 años previos de historia de Encuentros Nacionales de Mujeres y 10 años de Campaña Nacional por el Aborto Legal.  La periodista de Continental, Marcela Ojeda, recuerda al detalle aquella movilización: "Tuvo la masividad similar al reclamo por el Aborto luego en 2018, pero fue parte de un proceso previo donde las mujeres ocuparon liderazgos más visibles en organizaciones populares allá por el 2001”.

“Hay que entender que el movimiento es parte de los feminismos en la Argentina y no es fundacional. No me considero fundadora ni creadora, sino parte de ese enorme movimiento federal diverso intenso y dinámico”, amplió una de las referentes del colectivo.

Ni Una Menos devino de un acumulado de historia que llega a su punto en 2015. "Si bien cada Encuentro de Mujeres antes revolucionaba la ciudad donde se hiciera, nunca se dio esa masividad de cientos de ciudades en simultáneo. No toleramos más femicidios, pero también la sociedad entendió que había muchas otras formas de violencia que no eran visibles”, puntualizó Tessa.

Cinco años después, y en el marco del encierro obligatorio decretado por la pandemia del Covid-19, la movilización del Ni Una Menos será virtual desde los hogares y en las redes sociales, con los reclamos por el Cupo Laboral Trans y la Ley de Interrupción Legal del Embarazo, con los hashtags #NiUnaMenos #3J #AbortoLegalYa y #Cupolaboraltransya.

Un tuit desde el enojo que se volvió movimiento

El 11 de mayo de 2015 al mediodía Marcela Ojeda se enteró que habían encontrado el cuerpo de Chiara enterrado en la casa de la familia de su novio. “Recuerdo que me dio mucha bronca, desolación, enojo, tristeza, sobre todo muchísima pena por nosotras, por estar tan desprotegidas, por la impunidad de que te asesinen y tiren tu cuerpo al lado de tu casa. Y cierto era que chicas de la edad de Chiara estaban siendo también victimas de situaciones muy violentas en los medios, esta industria donde siempre antes se apuntaba a la víctima, este fantasma de ‘algo habrá hecho'”, rememoró.

Ojeda lanzó el tuit “escrito desde las entrañas, un grito en silencio, tirar ese mensaje en una botella en medio del océano que empezó a replicarse rápidamente, colegas que nos conocíamos y otras que no, fue un granito atrás del otro, imparable”. Entonces otra periodista recordó que se había realizado una maratón de lectura en el Museo de la Lengua, donde participaron familiares de víctimas de femicidios bajo la consigna ‘Ni Una Menos’, una consigna tomada del poema "Ocaso" de Susana Chavez, una joven mexicana que luego también murió víctima de la violencia machista.

"Nos juntamos las organizadoras de esa maratón y nosotras, unas 20 periodistas para escucharnos y conocernos, porque no pensamos solamente salir al grito 'basta de femicidios', sino que era también pensar cómo reclamar en las calles, que es nuestro lugar”, precisó.

La conversación que empezó en el Timeline del Twitter con incontables interacciones, luego continuó en mensajes de WhatsApp, “de ahí a un grupo de Facebook, dijimos de romper la virtualidad y encontrarnos. Hicimos un listado de las primeras que estuvimos ahí. Fabiana Túnez era la directora de la Casa del Encuentro, y la primera reunión se hizo allí. Las 20 de ese primer grupo éramos periodistas, escritoras, ensayistas, comunicadoras, abogadas”, recordó la movilera radial.

Ojeda califica aquellos días como “vertiginosos”. No hubo proceso asambleario, fue un total de tres reuniones, en las que se definió todo: “Somos éstas, por qué salimos, los objetivos, qué queremos reclamar. La consigna fue Ni Una Menos, basta de femicidios. Se escribió un documento, un grupo lo redactó, otro grupo se dedicó a la logística de convocar en los medios de comunicación y a referentes, el armado del escenario, ambulancias, convocar a familiares –que tuvieron un tratamiento especial porque en ese momento estaban en el candelero de la opinión pública- como la familia de Chiara, con quienes tuvimos mucho contacto. También con la familia de Wanda Taddei, la familia de María de los Ángeles "Marita" Verón, la de Ángeles Rawson, que necesitaban un lugar especial porque aunque era un evento masivo pero entendíamos que también había que cuidarlos, que estén cómodos y contenidos”.

Se decidió entonces que la lectura del documento la harían la dibujante Maitena, la actriz Érica Rivas y el actor Juan Minujín. “De los cinco puntos que reclamamos, el 60 por ciento hoy sigue sin cumplirse”, lamentó Ojeda. 

Como se buscaba la masividad y representatividad convocaron a referentes de la política, de las artes, el deporte, las ciencias, el espectáculo y la cultura. Todos y todas se sintieron interpelados y la sociedad acompañó.

¿Por qué el 3? ¿Y el lugar?

La verdad es que hubo mucho de azar en la elección. Ojeda contó que "una compañera podía ese día porque una niñera cuidaría a sus chicos”.

En tanto, en las reuniones se pensaba que la manifestación podría funcionar en el Puente de la Mujer de Puerto Madero, todas vestidas de negro, con una movilización posterior, pero se decidió que fuera “una concentración sin marcha en la puerta del Congreso, el escenario desde allí, en el punto cero del país, donde están los representantes de todas las provincias”.

En Rosario, capítulo aparte, el epicentro de la concentración fue el Monumento a la Bandera, testigo aquel día de una de las convocatorias más masivas de su historia. Aquella manifestación llamó tanto la atención que influyó en la decisión para que al año siguiente se realice en la ciudad el Encuentro Nacional de Mujeres.

Ojeda rememora desde el amanecer de aquel miércoles glorioso: “Fui temprano como movilera de Continental a cubrir, y fue impresionante ver que habíamos conseguido que iluminaran todo de violeta: la Casa Rosada, el Congreso, el Planetario, el Monumento a los Españoles, los carteles en el Subte, la señalización del tránsito, y las tapas de los diarios. Esa madrugada fue muy emotiva”.

Recordó luego el intercambio comunicacional con colegas de muchas ciudades y pueblos: “Algunos pueblos tenían una manifestación de mujeres por primera vez en su historia. Una señora Norma que es de un pueblito de Córdoba, era la primera vez que marchaban, y me contó que hicieron rifas para poder producir los carteles, nos llegaron fotos de cómo convocaban en escuelas, clubes, sindicatos, empresas, dependencias estatales. Todos para el 3 de junio a las 5 de la tarde en plazas y parques. Desde el Monumento a la Bandera hasta la ciudad más austral del país, Tilcara, Cataratas. Google hizo un mapping de cómo interactuaba el hashtag Ni una menos y era muy fuerte ver todos los puntos.

El logo de Ni Una Menos se viralizó a tal punto que se mundializó la consigna y se replicó en otros países como México, Turquía y Bulgaria, y sigue apareciendo cada tanto un grafitti en otras partes del mundo.

“La fortaleza de este movimiento es su diversidad y que no tiene dueños, parece una frase hecha pero es una consigna que nos interpela a todas, porque a todas nos pasó en algún momento que nos sentimos violentadas de muy chiquitas. Y se empezó desde entonces a poner a las violencias sus nombres, la violencia sexual, económica, simbólica, comunicacional, patrimonial, laboral. Eso es muy importante”, finalizó Ojeda.

Las Chiaras que siguen naciendo

Fabio Páez, padre de la joven Chiara, vive desde hace cuatro años en General Alvear, un pueblo cercano a San Rafael de Mendoza, y a pesar de haber pasado cinco años, siente a Chiara cercana, porque “ella era una chica muy activa y solidaria, y es ese empuje que de alguna forma nos tiende una mano”, relató en diálogo con este medio, un ratito antes de salir al curso de formadores de la Ley Micaela, para que luego funcionarios y policías trabajen incorporando la perspectiva de género a sus deberes.

Sucede que Fabio, como algunos otros Familiares Atravesados por el Femicidio (un movimiento de nivel nacional), se encuentra activo en torno a la problemática de las violencias de género, con la satisfacción de que “después cada tanto se acerca alguna chica a decir gracias por abrirme los ojos, y para mí es una Chiara menos que se salva del femicidio”. 

Para él, el movimiento posterior del Ni Una Menos logró “abrir muchas cabezas en los pueblos, de cosas que ocurrían siempre a la sombra, se volvió de interés público y fue un salto muy grande”.

El femicidio de Chiara no sólo ha despertado conciencias en mujeres adultas, jóvenes y adolescentes, sino que también cautivó: “En estos años me llamaron dos embarazadas, una de Santa Fe y otra de Córdoba, para contarme que les iban a poner Chiara a sus hijas en memoria de la mía. Eso fue un verdadero aliento”.

Por estos días creó un sitio web www.chiarapaezvida.com.ar (que aún no se encuentra activo) con mucha información para ayudar a víctimas, con colaboración de abogados y psicólogos especializados. “Me gusta que el nombre de mi hija ayude a muchos a concientizarse, dejó un legado, aunque sé que hay hasta ahora muchos femicidios silenciados, ella fue una más de tantas muertes injustas del país”, aclaró.

Gentileza Rosario/12 (Autor: Andrés Macera).

Sobre aquel trágico momento, asume que fue impactante ver el nombre y la cara de su hija en todos los diarios, hasta en otras ciudades del mundo. “Por qué fue Chiara, no sé. Fue la gota que rebalsó el vaso, explotó de manera inusual”.

Para Fabio sólo queda pendiente un deseo de que se reabra la causa, ya que hubo un solo condenado: “Es necesario investigar a la familia, porque había pruebas de que Mansilla no pudo hacerlo sólo, y esa mancha cada vez que me llaman, me dicen que la sienten los vecinos de Rufino y algunos medios. El chico nunca dijo cómo la mató, no se probó dónde ni con qué armas. A pesar de ser un caso emblemático y con el apoyo de la sociedad, no conseguimos justicia”, sentenció.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo