Televisión Serrana: cuando el transmedia es “cuerpo a cuerpo”

Televisión Serrana es un proyecto que nació el 15 de enero de 1993 por iniciativa del periodista y documentalista Daniel Diez Castrillo en el corazón de la Sierra Maestra de Cuba. El objetivo inicial no fue sólo narrar a la comunidad sino trabajar junto a ellos en la construcción de una historia audiovisual en tiempo presente. Su sede se encuentra en la pequeña localidad de San Pablo de Yao, en el pico de un monte rodeado de una exuberante vegetación y de lo ríos que son sinónimo de vida para el campesinado. La particularidad del proyecto es que no es un canal que emite sino es un gran equipo que producen.

Ya llevan más de 600 documentales que se exhiben en una especie de cine ambulante que recorre cada pueblito de la montaña. Sus obras son emitidas por la televisión nacional y han ganado premios en festivales de cine de todo el mundo. La novedad del transmedia de hoy, donde los usuarios participan en la producción de sentido de una obra, la TV Serrana lo logró hace más de dos décadas trabajando codo a codo con guajiros de la montaña. Los campesinos no sólo son protagonistas de los documentales sino que se fueron formando en la producción de los mismos.

Luego de un corte de energía que duró más de doce horas, en el silencio de la montaña, RosarioPlus.com dialogó con el director de cine Rigoberto Jiménez, quien participó como realizador en una etapa fundacional. Rigoberto recuerda los inicios, que son coincidentes con el impacto del Período Especial de Cuba donde la crisis económica reportó consecuencias en la economía: pérdida de los mercados, disminución de los abastecimientos de alimentos, tecnologías e insumos. Y en el campesinado eso incidió de forma más directa.

¿Cómo recordás este espacio, este lugar en medio de las montañas cuando comenzó TV Serrana en la década del ’90?

No tenía tanto confort  aunque ahora tampoco haya tanto. El camino de acceso para subir a la montaña no era de pavimento. En épocas de lluvia era muy difícil subir ya sea en un vehículo como caminando. Los cortes de electricidad eran a diario. Y nosotros, todos unos inexpertos. Había profesores y fundadores como Daniel Diez que sí tenían en claro lo que íbamos a hacer aquí. Pero además tenían la voluntad de enseñar.

Mientras se habla del transmedia hoy es sencillo entender el objetivo de Televisión Serrana. Pero por aquellos años cuando se los convocó a hacer TV y documentales en medio de la montaña, lejos de la capital, en la Cuba profunda… ¿Qué sentían ustedes?

Cuando salgo de la universidad -que estábamos en plena crisis del Período Especial- y me dicen que en San Pablo de Yao van a hacer una televisión, pensé “eso es imposible”. Cuba en crisis y aquí, olvidados del mundo, inimaginable. Mi padre, que estaba participando como carpintero en la construcción de esto, me insistía. Y fuimos encontrando el camino no sólo con la ayuda de los fundadores sino también con los golpes que nos dábamos nosotros. El grupo fundador -que no venían desde La Habana ni de Holguín- empezamos todos juntos, a la par. Los que íbamos a dirigir los documentales  éramos graduados de la universidad. Y fuimos encontrando el estilo de Televisión Serrana en el hacer. Nos fuimos haciendo de todas las herramientas no sólo para hacer documentales sino también para comunicarnos con la comunidad, que eso era fundamental y Daniel (Diez) lo tuvo claro desde el principio. No podías “hacerte un realizador” y olvidarte lo que era la comunidad. La comunidad es el sustento de lo que se hace en Televisión Serrana. Ahí encuentras los temas, la retroalimentación.

El fenómeno de TV Serrana se da en paralelo con otros fenómenos de comunicación: el surgimiento de las cámaras Super-VHS, la consolidación de la TV por cable en Latinoamérica y la “democratización” del uso de las herramientas para comunicar. Pero esta TV tiene una particularidad y es que no emite, sino que proyecta recorriendo los pueblos y compartiendo con la gente. ¿Cómo fueron las primeras proyecciones?

Lo que filmábamos lo poníamos en la comunidad. Y fue el primer contacto del campesino ante la pantalla viéndose, viendo su historia. Incluso, material no editado. Y se provoca aún un asombro. Porque redimensionan sus vidas. Nosotros nunca lo planteamos como un hecho exótico. Una vez, luego que conté una historia de cuatro hermanas que vivían en medio de la sierra y que su documental tuvo repercusión nacional, en donde la prensa vino hasta aquí a la montaña para contar su experiencia; al tiempo las hermanas me llaman y me dicen: “Nos robaron una vaca. Pero es la vaca que salió en la televisión”. Y eso hace la TV, revaloriza su mundo cuando cuentas una historia. Y si se si filma un problema, vamos a buscar la solución a ese problema. Aunque la TV o el cine no resuelven el problema en sí mismo, pero moviliza.

¿Cuáles fueron las primeras historias que se narraron en los ’90?

Hay un material que se llama Pura Imagen, que es un recorrido por las comunidades. Esa fue nuestra carta de presentación. Luego hicimos algunos ejercicios en donde planteamos qué pasaba en ese primer encuentro del campesinado con las cámaras. Y trabajamos mucho con niños porque ellos eran quienes recibían de forma más rápida el acto de la comunicación. En mi caso, mi primer documental fue con los niños que se llama “La mentira más grande”, un concurso de mentiras. Esas mentiras de la ingenuidad, agrandado su realidad, el tamaño de las cosas. Fue muy divertido y el concurso se hizo comunidad por comunidad.  Y también llamó mucha curiosidad la experiencia de las personas mayores. Luego empezamos a formar. Toda la gente que ahora trabaja en TV Serrana es de la comunidad.

¿Cómo fue el tránsito del Período Especial en la montaña?

Nosotros llegamos en medio del Período Especial en la montaña. Con el impulso de la UNESCO y de la Asociación de Campesinos pudimos hacerlo. Fueron los mejores años de mi vida aquí, pero no justamente porque teníamos todo resuelto materialmente sino porque nos hizo crecer en la espiritualidad. Y esa espiritualidad en el grupo nos ayudó a que podamos contar las historias con respeto y con ética. Sabíamos que esta situación que estábamos atravesando las estaban enfrentando los campesinos con más fuerza: tenían que dejar de producir porque no tenían herramientas, ni fertilizantes. Es que no había nada de nada, ni transporte, ni combustible. El Período Especial no fue bueno, fue un corte transversal que pasó en la vida de la sociedad. Y todo cambió de un día para el otro a colores grises. Pero a nosotros nos agrupó el azar y nos formó.

Quién es Rigoberto Jiménez

Graduado en Lengua Española y Filología en 1992 y de Dirección de Televisión en la Facultad de Medios Audiovisuales del ISA en 1993. Comenzó a trabajar en Televisión Serrana en 1993, un centro de producción audiovisual comunitario, en el corazón de la Sierra Maestra, la mayor elevación montañosa de Cuba. TV Serrana está considerada el primer proyecto de televisión comunitaria y participativa en Cuba y una experiencia única en América Latina. En este lugar realizó y aún lo hace la mayoría de sus documentales y con ellos ha recibido premios y reconocimientos.

En el 2006 comienza a trabajar en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, como Jefe del Departamento Multidisciplinario, al mismo tiempo, continúa en activo realizando documentales cada año. También ha trabajado en producciones documentales fuera de Cuba, con las comunidades indígenas de Honduras y Argentina, y ha colaborado con UNICEF en producciones sobre la infancia y el trabajo comunitario en Cuba.

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