La original protesta de estudiantes del Poli por las normas de vestimenta

Este jueves, chicos y chicas de la división 6° Química del Politécnico llegaron a clases usando su propio uniforme: vestidos y polleras. La movida, a la cual denominaron "Vestidazo", se organizó a modo de protesta por un episodio que consideraron indignante: a una compañera del curso la retaron cinco veces por llevar un vestido "corto y translúcido", mientras caminaba a la par de un compañero que usaba bermudas del mismo largo y a quien no reprendieron en absoluto. 

"En el curso se generó un clima de bastante malestar por lo que había pasado, y decidieron armar esta medida", contó en diálogo con Rosarioplus.com Luna Garat, secretaria de Cultura del Centro de Estudiantes del Politécnico (CEP). "Los chicos llevaron la iniciativa a una reunión de delegados y ahí el CEP decidió apoyar la idea y participar del Vestidazo", agregó.

Así fue que compañeros de otras divisiones se sumaron a la convocatoria en solidaridad. "Se prendieron bastantes alumnos y alumnas, también ridiculizando un poco la situación de que se rete a una compañera pero no a un compañero y cuestionando el discurso que genera que es sumamente machista", afirmó Garat.
 


Es que el Vestidazo se inscribe en una disputa que los alumnos del Poli sostienen hace un tiempo contra las autoridades por el reglamento de vestimenta. El código actual, aprobado en 2010, prohíbe todo tipo de prendas: ropa transparente o muy escotada (como la cuestionada en esta ocasión), camisetas sin mangas o que dejen ver la ropa interior, indumentaria alusiva a equipos deportivos locales o internacionales, calzado "peligroso para la seguridad" como ojotas, sandalias o tacos altos, artículos que cubran la cabeza como sombreros, gorras o capuchas, y accesorios como pulseras de púas o tachas, anillos, hebillas, cinturones o cadenas.

Es por esto que, tras sucesivos reclamos a la dirección de la escuela, los alumnos elevaron un proyecto de nuevo reglamento al Consejo Asesor (formado por docentes, no docentes, alumnos, graduados y padres). Para agitar el tratamiento del proyecto, a finales de marzo habían organizado otra jornada de protesta en la cual asistieron utilizando todo tipo de prendas no permitidas por el reglamento actual.

"No es el largo de mi pantalón, es lo corto de tus ideas", fue el slogan que usaron entonces y que retomaron para el Vestidazo. En ese sentido, la movida del jueves superó las expectativas. "Tuvo una repercusión grande porque visibilizó el tema entre los alumnos y dejó un poco en jaque las autoridades. También logró que la dirección ponga el tema del nuevo reglamento de vestimenta entre los primeros a tratar por el Consejo Asesor", aseguró Luna.

El código propuesto por los alumnos busca ser "más respetuosa de la libertad personal" y dar lugar al "respeto y la no discriminación por la forma de vestir de una persona". "La dirección tiene la decisión de aceptarlo o no aceptarlo", concluyó Garat, a la expectativa.

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