Advierten sobre la compra de cursos virtuales para lograr cargos docentes

Los docentes santafesinos recorren un largo camino para llegar a titularizar su cargo, con cientos de reemplazos en diferentes escuelas de la región y capacitaciones exigentes como maestrías, especializaciones o doctorados. Sin embargo, existe una forma fácil y rápida de ganar puntos en el escalafón docente y llegar a la tan ansiada estabilidad laboral; al igual que en un local de comida rápida, los maestros pueden comprar su "cajita feliz" (así le llaman en la comunidad docente) y transformarse en docentes titulares.

"Si voy con una tarjeta de crédito, y estoy dispuesto a pagar 21 mil pesos en 12 cuotas, puedo obtener una certificación, y no necesariamente tengo que hacer el cursado virtual", reveló Javier Almirón, secretario gremial de Amsafé provincial, en diálogo con Rosarioplus.com.

La referencia del representante gremial es la posibilidad de contratar un paquete de cursos virtuales que brinda una certificación válida para sumar hasta 100 puntos en el escalafón docente santafesino. Dicho combo de formación es llamado vulgarmente como "cajita feliz".

"Hace varios años, distintas instituciones privadas y universidades nacionales, en convenios con ONGs o Fundaciones, comenzaron a ofrecer propuestas de formación docente. Todas pagas", recordó el profesor de Historia y aclaró que dichas capacitaciones "son de dudosa calidad y de cuestionable metodología".

Almirón, de Amsafe provincial

Asimismo, estas capacitaciones virtuales aranceladas no eran consideras aptas para el escalafón docente. "Hasta el año pasado, muchos de esos cursos no cumplían con los requisitos para ser considerados como un antecedente válido para sumar puntaje en los escalafones de suplencias en la provincia de Santa Fe", indicó Almirón.

Según explicó secretario gremial de Amsafé provincial, estos cursos virtuales dependientes de universidades nacionales de  todo el país (como la de Morón, Quilmes, San Martín, Comahue) tienen vendedores que los promocionan "hasta en las propias sedes de los ministerios".

"Repudiamos la caída del programa nacional de formación docente, que era gratuito y de ejercicio, la  firma de esta resolución y la negativa por parte del Ministerio (de Educación) a valorar de manera diferencial los cursos que son oficiales de la provincia de Santa Fe a aquellos que son nacionales", explicó Almirón y concluyó: "Hoy no hay cursos gratuitos que entreguen puntos para el escalafón".

Fast food para docentes

Marilina Zurbriggen es profesora de Biología y estudiante de Ciencias de la Educación en el IES 28. Como tantos docentes santafesinos, accedió a la compra de los cursos virtuales para sumar puntaje en el escalafón, pero ante la falta de calidad de los mismos decidió demostrar en las redes sociales su disconformidad. Su denuncia pública llegó tan lejos que fue amenazada desde una de las instituciones que lleva a cabo las formaciones a distancia.

"Recibí una amenaza de parte de la Universidad Fasta (Fraternidad de Agrupaciones de Santo Tomás de Aquino), donde me solicitaban que deje de difamar sus cursos", denunció la docente, en diálogo con Ariel Bulsicco en Sí 98.9. "Yo compré hace dos años esos cursos, y cuando vi bien de qué se trataban, pedí la cancelación del crédito", explicó.

Según comentó Marilina, en una capacitación virtual de hasta 6 meses de duración se obtiene un puntaje mayor que en maestrías, doctorados o especializaciones de 2 años y medio. "Estos cursos te dan 100 puntos, y yo por una especialización de 420 horas, obtuve 34", comentó.

"Hay docentes sin antigüedad que lograron titularizar contra gente que tenía 16 años de experiencia y a la que le cuesta muchísimo hacer capacitaciones por cuestiones laborales y familiares", comparó la profesora, en relación con el último concurso de titularización del nivel secundario y EEMPA de 2018.

En cuanto a la contratación de los paquetes, que son 3 en total y cuestan cerca de 9 mil pesos cada uno, la docente dijo: "Vos le escribís a un vendedor de estas universidades y te pregunta cuántos puntos necesitás para garantizarte la certificación".

"Fasta fue la universidad que me amenazó, pero existen otras, como Formación Docente Azul o Grupo Congreso", amplió Zurbriggen y agregó: "Son todas de dudosa procedencia, aunque están reconocidas a nivel nacional".

Si bien los cursos "están acreditados por el ministerio" de Educación, la profesora de biología consideró que "van en detrimento de la formación docente y la calidad educativa". Zurbriggen -adelantó- realizará la denuncia formal por amenazas este jueves, en un Centro Territorial de Denuncia.

La Legislatura pide explicaciones 

El diputado provincial del Frente Social y Popular Carlos Del Frade presentó un proyecto en la Cámara de Diputados con el objetivo de que el Ministerio de Educación explique "qué tipo de relación existe entre la cartera educativa y universidades públicas y privadas que ofrecen cursos pagos a cambio de puntos para los concursos docentes en enseñanza media, conocidos bajo la denominación de cajita feliz". 

El diputado Carlos Del Frade (FSyP)

"El problema, además de la calidad de los cursos -que podemos poner en duda pero tienen el aval de universidades nacionales-, es que son excesivamente costosos y tienen “arreglado” de antemano el puntaje que la Junta de Escalafonamiento otorgará al docente por cada curso, excusados en una cantidad de hs totalmente ficticia (la mayoría contempla 120 hs reloj y 180 hs cátedra por curso y 600 hs reloj por diplomatura, en supuestos 6 meses)", expresó el legislador en los fundamentos de su solicitud.

Entre la propuestas que menciona Del Frade, se destaca la oferta de la Universidad de Lomas de Zamora, que ofrece diplomaturas con modalidad 100% a distancia con los siguientes precios y modos de pago: 3 diplomaturas por $24.000 de contado o 12 cuotas de $2.400 con tarjetas de crédito (Otorga 84 puntos); 2 diplomaturas por $18.000 de contado o 12 cuotas de $1.800 con tarjetas (Otorga 56 puntos); y una diplomatura por $10.000 de contado o 12 cuotas $1.000. (Otorga 28 puntos).

"Estamos convencidos que se trata de una forma de mercantilización de la educación que, por otro lado, produce grandes injusticias contra docentes que no pueden pagar esos cursos y cuyos años de antigüedad y experiencias son menospreciados por estos negocios", concluyó el proyecto presentado por el FSP.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo