Vicentín y BLD: las verdaderas retenciones de la cadena productiva

"En todas las caídas hay un denominador común: empresas quebradas, dueños ricos, y productores estafados", observa el autor. Los dos casos más recientes y estrepitosos: Vicentín y BLD.  

Cada vez que caía una cerealera, en el campo decíamos "retrocedemos 10 años". Nuestros abuelos decían que eso tardaban los productores en recuperarse luego de ver de repente cómo se esfumaban sus ahorros y su trabajo en segundos.

Las compañías BLD y Vicentín representan en los últimos meses lo peor de la cadena de comercialización de granos de nuestro país. Tampoco resultan inocentes la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara Argentina de Valores. Todos conocían el peligroso juego financiero en el que lo único que se ponía en riesgo era la soja de miles de corredoras, cerealeras y, por último, los verdaderos dueños del cereal: los productores. 

En todas las caídas hay un denominador común: empresas quebradas, dueños ricos, y productores estafados.   Definitivamente, el sistema de comercialización de granos está en jaque. 

La cesación de pagos de Vicentín involucraría una cartera cerca a los 2000 millones de dólares.

La caída de Vicentín es un poco más complicada, ya que operó hasta solo 24 horas antes de la cesación de pagos, y equipararía la caída en más de 2000 millones de dólares. 

Una empresa que operó siempre al filo de la legalidad, e incluso varios de sus proveedores se vieron impilicados en curiosas maniobras de blanqueo de soja, como lo fue el caso de Las Pircas SA, cuya operación solamente se remitía a operar soja en nego y ser única proveedora de la aceitera. Curiosamente, después de caer ninguna de las operaciones fueron anuladas ni observadas por Afip.

Mas sencillo de explicar: acá no ha pasado nada.

Curiosas inversiones millonarias y negocios cruzados llevaron también a Vicentín a manejar el Puerto de Rosario, donde debía concluir con obras e inversiones que la llevaron a incumpilir las condiciones de la extensión del contrato. Cosa que tampoco pueden explicar las autoridades socialistas salientes.

Después de ni siquiera poder cumplir con los productores, dudamos que lo hagan con la concesión del puerto, tan beneficiosa. Muchas preguntan que funcionarios y directivos nunca van a explicar.

El mercado de cereales esta al borde de un ataque de nervios. La Bolsa de Comercio, como la Bolsa de Valores, solo esperan que desde algún lugar lleguen aires nuevos que eviten un curioso dominó de compañías que hoy Vicentín pone en jaque. El riesgo de que se derrumbe una cadena que ya está al borde del colapso, y creo que lo peor todavía no llegó.

Por eso hoy las retenciones son ellos. Y en vez de llevar los tractores a la ruta para protestar por no saben qué, deberían encarar hacia cada planta de estas empresas que estafaron a los productores y ponen en jaque a todo el sistema productivo argentino.

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