La aceitera Ricedal Alimentos resolvió el despido de unos 30 empleados de su planta industrial ubicada en la localidad de Chabás, por lo que éstos decidieron mantener una protesta frente a las instalaciones de la firma para pedir respuestas.

Como cada día, los trabajadores llegaron este lunes a la planta ubicada en el kilómetro 715 de la ruta 33 en Chabás. Pero el panorama no era el de siempre: se encontraron con un móvil policial que les impiedía el paso.

“Llegamos a las 8 de la mañana y nos encontramos con un móvil policial en la puerta impidiéndonos el ingreso y como respuesta nos entregaron un nota que nos dice que nos va a llegar el telegrama de despido. El motivo que aducen es la actual operatividad de la planta y que los números no dan”, explicó a Radio Casilda el delegado de los trabajadores Lionel Giuliano.

Luego detalló que con la empresa están en conflicto desde 2009. “Lo que nos sorprende -continuó- es que haya un móvil policial entregando los telegramas, no entendemos cual es la relación con la empresa. Estamos a la espera de la presencia de alguna autoridad para que nos diga cuál es el problema y qué piensan hacer”, lamentó.

En esta ocasión, el trabajo en la planta fue normal hasta el domingo, día en que desde la empresa se les informó que este lunes se haría un parate por mantenimiento, algo habitual cada cierto periodo de tiempo. No obstante, los trabajadores debían cumplir igual con el horario de trabajo pero al llegar a primera hora se encontraron con un panorama diferente.

“No vamos a cortar la ruta porque la protesta es hacia la empresa evitando que saquen mercadería y que pongan en funcionamiento la planta con otros trabajadores”, indicó Giuliano pero aclaró que no se moverán del lugar hasta obtener respuestas.