sec-juego

Un clásico de dientes apretados y con poco espacio para jugar

Rosario Central y Newell’s jugarán hoy el partido más importante del año, un clásico que quedará en los libros sea cual sea el resultado. Ese condimento extra seguramente no habrá sido dejado de lado por los entrenadores a la hora de preparar la disputa, pero más allá de lo psicológico y de lo que pueda pasar por la cabeza de cada jugador, la historia se resolverá en la cancha. Hoy más que nunca, serán once contra once y los de afuera, además de ser de palo, estarán bien lejos.

En el Julio Grondona de Sarandí chocarán dos equipos necesitados, con poco juego colectivo y escaso poder de gol. La realidad de ambos hace pensar que Central y Newell’s pueden dedicar el primer tramo del partido a “estudiarse” o esperar algún error ajeno para lastimar. Realmente será una sorpresa si uno de los dos sale a atropellar al otro y como siempre es más fácil destruir que crear, el escenario más probable para esta tarde será el de la entrega física y la pierna fuerte.

Las dudas que los dos entrenadores mantienen en ofensiva confirman la flaqueza en ese aspecto del juego. Central marcó solamente tres goles en los últimos ocho partidos y dos de ellos fueron convertidos por Germán Herrera. El “Chaco”, acostumbrado a ser suplente, puede tener su gran chance en sociedad con Fernando Zampedri, que no festeja desde el 26 de agosto.

Newell’s no está mucho mejor, pero al menos tiene un par de delanteros con el ánimo en alza. Alfio Oviedo y Francisco Fydriszewski marcaron en el último partido y hacen dudar al entrenador. Si De Felippe finalmente decide sentar en el banco a Luis Leal –solamente un gol en el semestre- será el paraguayo el referente de área en el rojinegro. El “Espectro”, que pedía una oportunidad a gritos, no deja de ser una incógnita más allá del tanto conseguido el pasado lunes.

Si finalmente el partido se disputa con uñas y dientes en la mitad de la cancha, se sacarán chispas. La experiencia de Bernardello chocará con la de Ortigoza, mientras que Gil tendrá que custodiar al joven Rivero, que tampoco es un negado a la hora de recuperar. El que logre imponerse en esa “batalla” podrá conseguir la pelota para intentar lastimar en el último tercio de la cancha. A la espalda de Gil será clave lo que puedan hacer Formica, Fértoli y el veloz pero errático Amoroso, mientras que los intermitentes Carrizo y Camacho buscarán desbordar por el lado Canalla.

En defensa es donde Newell’s parece lucir un poco más sólido gracias al par de retoques que el entrenador introdujo en los últimos encuentros. Con el arquero Aguerre y la fortaleza de Fontanini el equipo ganó en solvencia, mientras que Central se convirtió últimamente en un equipo endeble, completamente distinto a aquel que parecía impenetrable al comienzo del campeonato. La baja forma física de Caruzzo –estuvo en duda- y la ausencia de Cabezas –hoy será suplente-, tal vez sean la explicación.

El último punto a analizar es la pelota parada, ese “detalle” que puede definir un partido o un campeonato. Allí Central cuenta con un especialista a la hora de ejecutar (Gil) y un par de grandes cabeceadores (Caruzzo, Zampedri), pero también es cierto que últimamente le han convertido por esa vía. Y Newell’s tiene lo suyo: con la zurda de Bíttolo y la cabeza de Fontanini la Lepra puede sacar rédito como ya lo hizo hace algunas semanas frente a Tigre.

En definitiva es un partido de pronóstico cerrado, parejo en cada línea y con duelos mano a mano que serán una constante. La necesidad es idéntica en cada bando: el que gane el clásico salvará el año. Y lo hará el que pueda aprovechar las pocas situaciones nítidas que se generen. 

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo