sec-juego

El grito contra la violencia de género en la camiseta de un equipo argentino

El humilde Ballester y una actitud que los grandes deberían copiar.

A escasas dos semanas del Paro Internacional de Mujeres y luego de que se conociera que fueron 292 los femicidios en 2017, el humilde club de fútbol de la Primera D, Central Ballester, anunció que sus jugadores vestirán una camiseta especial de color violeta con el lema "Ni una menos" en su próximo partido frente a Lugano para concientizar sobre la violencia de género. El “Canalla” envía un mensaje desde el partido de San Martín, donde ocurrieron algunos de los femicidios más crueles.

El club, que no tiene cancha propia ni sede desde hace 23 años pero cuenta con mujeres en su comisión directiva, había cosechado elogios en marzo de 2016, cuando decidió homenajear a los fusilados de José León Suárez en una casaca alternativa especial, a 60 años de esa masacre.

Uno de los dirigentes del Club, Ezequiel Rodríguez, explicó a Radio Cooperativa que la idea es “transmitir un mensaje” desde la “territorialidad”, dado que el partido bonaerense de San Martín fue escenario de alguno de los más resonantes femicidios, como es el caso de Melina Romero o Araceli Ferreyra.

La camiseta alternativa que estrenarán los jugadores el próximo miércoles deja de lado los tradicionales colores azul y amarillo, y tiene dos versiones: una morada -el color de la lucha contra la violencia de género- y otra blanca, ambas con la leyenda “Ni una menos” del lado izquierdo, a la altura del corazón.

“Dentro de lo que es toda la manifestación del movimiento de Ni una Menos y la temática de género, se dice “muerte al macho” y el hombre del fútbol es como el estereotipo de ese macho”, aseguró Rodríguez en diálogo con Radio Cooperativa.

“Y lo que queríamos hacer es demostrar que dentro del fútbol hay un montón de gente que tiene unos valores que no se corresponde con ese macho”, afirmó.

Por otro lado, el dirigente contó que por su condición de “club nómade” pero con un “fuerte sentido de pertenencia” con la zona de José León Suárez, Villa Ballester, Villa Adelina y Boulogne; “lo que estamos haciendo es una campaña de comunicación desde lo territorial” que apunta a “las cosas que le pasan a la gente”.

“En el partido de San Martín tuvimos casos de violencia de género de los más resonantes, como el de Melina Romero, Araceli Ferreyra o Micaela González. Acá el contacto con la gente del barrio es permanente y todos somos padre, hijo, hermano o novio de alguna mujer que es víctima de la violencia machista”, agregó.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo