A declarar. Los diez detenidos tienen cita en Tribunales (Foto: Ministerio de Seguridad)
A declarar. Los diez detenidos tienen cita en Tribunales (Foto: Ministerio de Seguridad)

Comienza la audiencia imputativa para las diez personas detenidas hasta el momento en la megacausa por lavado de activos y estafas que tuvo su momento más caliente el miércoles por la mañana con 21 allanamientos, la mayoría en el centro de Rosario. Empresarios, contadores y escribanos desfilarán por la Sala 1 de los Tribunales Provinciales a partir de las 14.

La investigación, que se centra en una asociación ilícita formada por 15 “peces gordos” de la ciudad, según reveló el subsecretario de Investigación Criminal y Policías Especiales, Rolando Galfrascoli, tiene hasta el momento diez personas detenidas, nueve de las cuales cayeron durante el operativo. La restante, Maximiliano De Gaetano, se entregó por su propia cuenta durante la tarde del miércoles por recomendación de los abogados que hasta ese entonces lo asesoraban. Todos quedaron alojados en la subcomisaría 22 a la espera de la audiencia de este viernes.

Pero el enorme despliegue policial no logró dar con quien sería uno de las cabezas de la organización. Se trata de Pablo Abdala, gerente general del diario La Capital, por quien se libró un pedido de captura nacional e internacional. El empresario se encuentra fuera del país, presuntamente en Panamá, y en Tribunales lo esperan para interrogarlo respecto de sus relaciones comerciales con algunos de las personas investigadas en cuanto al origen de negocios inmobiliarios de los que supo participar.

En la investigación dirigida por el fiscal de la Unidad de Delitos Económicos y Complejos, Sebastián Narvaja, quedaron detenidos contadores, escribanos, un dirigente sindical y comerciantes de “alto poder adquisitivo”.

El modus operandi de la organización consistía en apoderarse de inmuebles urbanos y rurales mediante “la lisa y llana usurpación” o a través de “la falsificación de documentos públicos y privados”.

La causa se inició a partir de indicios muy particulares que luego se encadenaron para avanzar sobre el delito de lavado de activos. “Una persona se encontraba de un día para el otro en su propiedad con un cartel de remate, de venta, el número de teléfono de una inmobiliaria, o hasta actividades en su inmueble”, graficó Galfrascoli.

Según Narvaja, las operaciones realizadas bajo esa modalidad delictiva trepan a unos 50 millones de pesos. Los detenidos en la investigación son el agente financiero Jorge Oneto; el contador Marcelo Jaef; los vendedores de autos Roberto Aymo y Leandro Pérez; el dirigente sindical Maximiliano De Gaetano; los escribanos Juan Bautista Aliau; Luis María Kurtzeman y Eduardo Torres; Ramona Rodríguez y Jhonatan Zárate, indicó la fiscalía.