Las audiencias de revisión del fallo que condenó a Gabriel Strumia a 17 años de prisión y su esposa Roxana Michl a 7 años, por la desaparición forzada de Paula Perassi, comenzaron este martes por la mañana en los Tribunales provinciales (Moreno y Pellegrini).

La instancia judicial se había suspendido por segunda vez (tenía una primera fecha fijada en abril pasado y por la cuarentena se pospuso) porque la camarista Bibiana Alonso, que conforma el tribunal junto a Gabriela Sansó y José Luis Mascali, tuvo que cumplir con el aislamiento obligatorio por tener contacto estrecho con una persona infectada por COVID-19.

"Vinimos de nuevo, con todo el equipo y la gente que me viene acompañando desde hace 9 años y dos meses, para pedir justicia una vez más, y que aparezca el cuerpo de Paula", afirmó Alberto Perassi, padre de la joven desaparecida, en diálogo con el móvil de Sí 98.9, antes de ingresar a la audiencia.

 

Por su parte, Gabriela Echenique, dirigente del PCR / PTP, indicó: "Estuvimos acompañando siempre y lo que esperamos hoy es un poquito de justicia, en realidad. Este caso representa todo lo peor que una puede ver en violencia de género y violación a los Derechos Humanos. Seguimos preguntándonos dónde está Paula". 

Por último, la abogada Carolina Walker, comentó que se presentó "un análisis acerca de la valoración de la prueba con perspectiva de género". "Desde la investigación, el tratamiento de las pruebas y el juzgamiento nunca se a tenido ningún tipo de perspectiva de género", apuntó la letrada y anticipó que se recurrirá a organismos internacional para pedir que se considere el caso como una violación de los DDHH.

 

Paula Perassi desapareció en septiembre de 2011, cuando estaba embarazada de su amante Strumia, según consta en la causa. La hipótesis es que el empresario y su esposa privaron de la libertad a la joven para obligarla a abortar y que en esas circunstancias murió, aunque nunca se halló el cuerpo.

El pasado 28 de noviembre de 2019 fue la fecha que dictó la sentencia para el principal responsable de la desaparición de Paula, confirmando desde la Justicia mediante pericias que mantenían una relación. Strumia fue condenado como “autor penalmente responsable del delito de privación ilegal de la libertad coactiva, agravada por tratarse la víctima de una mujer embarazada”.

A su esposa, Roxana Michl, se le dictó por su parte la pena de siete años de prisión por ser considerada “partícipe secundaria penalmente responsable” del mismo delito. Sus abogados no tardaron en apelar la resolución, basándose en que uno de los tres jueces no votó a favor de la condena.

Por su parte, los abogados de la familia Perassi podrían solicitar en la audiencia de apelación que las condenas de ambos se eleven a cadena perpetua.