Los tiempos de unidad en el peronismo rosarino llegaron a su fin este jueves por la tarde. La elección de las nuevas autoridades del Concejo Municipal partió al medio al justicialismo local y rompió una alianza que venía trabajando en conjunto desde hace dos años.

Aunque la edila radical María Eugenia Schmuck fue elegida como presidenta del Palacio Vasallo, la polémica que dividió al PJ fue la obtención del concejal de Cambiemos, Rodrigo López Molina, de la primera vicepresidencia del recinto.

La elección del ex candidato a intendente macrista en el segundo lugar de importancia en el mando del Concejo provocó la ira de los ediles del peronismo que consideraron idóneo continuar con una histórica tradición del cuerpo legislativo y brindarle dicho lugar a la segunda fuerza que más votos sacó en los últimos comicios.

"Esa tradición parlamentaria, que se venía manteniendo desde hace muchos años en el cuerpo legislativo local, se quebró para entregarle el cargo al concejal Roy López Molina, en desmedro del peronismo", criticó Eduardo Toniolli, a través de su cuenta de Twitter, y agregó: "No esgrimo formalismos, sostengo que se tomó la decisión política de desplazar a la segunda fuerza local (y primera en Rosario en las elecciones provinciales y nacionales), de los lugares en los que el electorado la había puesto para controlar al Ejecutivo Municipal".

Por este motivo, los peronistas Eduardo Toniolli, Norma López y Roberto Sukerman (que dejaría su lugar el próximo lunes cuando asuma en el gabinete de Omar Perotti) decidieron abstenerse en la votación por la presidencia y segunda vicepresidencia del Concejo y negarse a la elección de López Molina en la vicepresidencia (habían propuesto al secretario general del PJ rosarino para dicho cargo).

"Excepto la elección genuina de María Eugenia Schmuck, lo demás fueron acuerdos para desplazar al Peronismo en Rosario", consideró la edila Norma López, y criticó la postura tomada por Ciudad Futura: "Y compañeros le garantizaron poder al Sr de Zapatos con los que comían varias familias. Todo muy nac&pop".

"Y hablando de El Amor Vence Al Odio, no imagino respuesta alguna a la ruptura del Peronismo en Rosario cuando legisladores nacionales, provinciales y en otros Concejos de Santa Fe, se unieron. Echaron (emoji fuego) en lugar de (emoji extinguidor)", concluyó la ex precandidata a senadora provincial por Rosario.

Por el otro lado, los referentes locales de La Cámpora, Marina Magnani y Andrés Giménez, Fernanda Gigliani de Iniciativa Popular y Ariel Cozzoni de Unite (que manifestó su intención de pasar al peronismo) decidieron apoyar a la terna que se quedó finalmente con el mando del Palacio Vasallo.

En diciembre de 2017, los concejales peronistas dejaron de lado sus diferencias para empezar a confluir en un mismo interbloque. En aquel momento, el resultado de las elecciones de medio término, que habían dejado a Cambiemos fortalecido, provocaron que los ediles se vuelvan a unir para trabajar en conjunto y proyectar un 2019 diferente.

"Si bien trabajamos en el mismo sentido todos estos años, creemos necesario establecer una correlación de fuerzas que defienda a los rosarinos y rosarinas, que se ponga al frente de los problemas de la ciudad y que también se establezca como una oposición constructiva y responsable", habían anunciado los ediles peronistas.

A pesar de que el espacio logró cambiar la realidad política de aquel entones, ganando la gobernación de Santa Fe y la presidencia de la Nación, en Rosario la unidad se quebró antes de la asunción de los nuevos mandatarios.