Todos los meses, la asociación de usuarios y consumidores del Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria (Cesyac) difunde un relevamiento con los costos que debe afrontar una familia rosarina para poder vivir. El informe incluye los productos de consumo masivo (alimentos, bebidas y productos de limpieza) y los servicios básicos para el hogar (alquileres, impuestos, servicios y transporte). En junio, la cifra total alcanzó los 19.134 pesos, un 80% más elevada que hace dos años (junio 2014), cuando el monto fue de 10.615. La comparación rubro a rubro arroja saltos muy abruptos en los últimos 12 meses.

La última planilla del Cesyac indica que una familia tipo tuvo que destinar en junio 6.056 pesos en los productos de consumo masivo y 13.078 en servicios. El primer grupo está conformado por cuatro ítems: comestibles (1.942 pesos), carnes (2.257), bebidas (532), frutas y verduras (882) y productos de limpieza (441). La segunda lista contiene alquileres e impuestos (4.311), servicios para la vivienda (1.665), servicios personales (4.243) y transporte (2.463).

Los precios arrojan una variación intermensual de 2,01% respecto al mes de mayo, cuando se necesitaron 18.757 pesos para afrontar todos los gastos de la familia. Ahora bien, las diferencias se agrandan al comparar las variaciones interanuales. En junio de 2015, la misma canasta fue de 13.119, es decir un 45% menos que ahora. La cifra casi duplica al aumento que se produjo entre 2014 y 2015, cuando el incremento fue del 24%.  

De esta forma, en junio de 2014, a una familia rosarina le alcanzaba con juntar 353 pesos a la semana para adquirir bienes y servicios. El monto subió a 439 en 2015 y trepó a 637 en 2016. 

Para Marcos Aviano, presidente del organismo, un incremento del 80% en 24 meses es "elevadísimo", dado que la mayoría de los gremios consiguieron en el mismo período aumentos salariales que oscilaron entre el 55 y el 65 por ciento. "La pérdida del poder adquisitivo es muy marcada. Son cifras que nos replantean muchos gastos, porque se empieza a elegir entre una cosa u otra", señala en diálogo con Rosarioplus.com.

El especialista en derecho del consumidor señala que se dispararon los precios en los productos de consumo masivo, bastante estables en el período 2014/2015, y en paralelo aumentaron las tarifas (luz, gas y agua) y servicios como telefonía celular, medicina prepaga, expensas, cable, seguro del auto, combustible, entre otros. 

"Ya no se puede comprar todo lo que uno quisiera, hay que elegir", advierte. Aunque aclara: "Si el gobierno cumple en cuanto al tope de incrementos en las tarifas, los próximos meses la canasta debería plancharse".

Los alimentos, por las nubes. 

El precio de la carne, producto estrella en la gastronomía argentina, sirve de referencia para entender por qué pagamos cada vez más caro en el supermercado. El mes pasado, una familia tuvo que desembolsar 2.257 pesos para abastecerse de ternera, pollo y pescado. En 2015, ese gasto apenas superó los 1400, 150 pesos más que en 2014 (1250). Solo contando los últimos 12 meses, la variación fue del 61%.

Por ejemplo, un kilo de tapa de asado hoy cuesta entre 95 y 100 pesos, dependiendo de la cadena de supermercado, cuando en junio de 2014 no superaba los 50 pesos. Algo similar ocurre con la mayoría de las frutas y las verduras: de gastar 506 pesos en 2014, se pasó a 542 en 2015 y a 882 en 2016.

Algunos ejemplos: en dos años, la cebolla blanca aumentó un 275% (de 5 a 15 pesos), la lechuga un 200% (de 15 a 45) y la manzana 172% (de 11 a 30). El resto de los comestibles tampoco se quedaron atrás: leche un 128% de aumento, manteca 110%, huevos blancos 105% y el café 146%.

El salto de los servicios, otro cimbronazo  

Si la comparación es con el 2014, la mayoría de los servicios duplicaron sus precios. Respecto al 2015, la variación oscila entre un 70 y 80 por ciento. Por ejemplo, el rubro alquileres e impuestos (API y TGI) tuvo un monto de 2.522 pesos en 2014, 3.388 en 2015 y 4.311 en 2016.

Los servicios para la vivienda (electricidad, agua, gas, cable, internet, telefonía y expensas) supusieron un gasto de 774 pesos en 2014, 879 en 2015 y 1.665 en 2016, mientras que la progresión en los servicios personales (medicina prepaga, medicamentos, cuota club, cuota colegio y telefonía móvil) fue de 2.522, 3.286 y 4.243, respectivamente.

Por último, el rubro transporte (taxis y remises, TUP, combustible y seguro automotor) sufrió un incremento del 48% en el último año y del 78% si la referencia son los últimos 24 meses. 1.388 en 2014, 1.663 en 2015 y 2.463 el mes pasado.