Los repartidores de las plataformas Glovo, Rappi y Pedidos Ya, llevan largos meses de reclamos y no encuentran respuestas en las autoridades municipales. En la Plaza San Martín instalaron una carpa para pedir desde allí más y mejores garantías a la hora de salir a la calle, elementos de higiene, seguridad y protocolo. Por ejemplo, los cadetes no tienen acceso asegurado a un baño porque las empresas no cuentan con oficinas. 

Cansados de esperar, y agotados por el arduo trabajo realizado durante la pandemia, los trabajadores parecen haber encontrado algo de comprensión entre los concejales de la ciudad. El cuerpo legislativo comenzó a avanzar este martes con cuatro proyectos que buscarán mejorarles las condiciones laborales. 

Desde la carpa, Catriel, un joven delegado, relató a Ariel Bulsicco en Sí 98.9 sobre la situación que “en realidad lleva varios años, pero que empeoró por los riesgos de la pandemia". "Nosotros decimos que el banco de la plaza es nuestra oficina”, ironizó.

Catriel precisó que se observa voluntad de los concejales para que avance el proyecto, y que "una vez tenga vigencia la ordenanza vamos a poder reclamar a nuestros empleadores un lugar físico para las necesidades básicas de agua potable, luz eléctrica para cargar los celulares, baños, elementos de higiene y la necesidad de contar con una oficina de Recursos humanos para cualquier reclamo”.

Los delivery realizaron marchas desde el comienzo de la cuarentena tras no haber recibido alcohol, barbijos y otros elementos del protocolo. Consultado sobre cuántas personas trabajan en el rubro, Catriel estimó: "Somos entre 2000 y 2500, pero no hay un registro de las empresas porque somos monotributistas".

Uno de los proyectos que se debate es del gremio Empleados de Comercio, que representa a los delivery. Esa iniciativa tiene similitudes con otras, y se suma a propuesta del concejal Eduardo Toniolli de una aplicación pública que centralice los pedidos.

El edil justicialista remarcó la importancia de que se exija a las multinacionales la instalación de locales u oficinas. "Lejos de lo que sostienen estas empresas, en Rosario no hay ningún vacío legal: el Decreto 1818/2014 establece claramente que para realizar cualquier actividad comercial, industrial o de servicios, en el ejido urbano de nuestra ciudad, se requiere una habilitación o un permiso. Más allá de la reforma de las normas, la Municipalidad debe hacerles cumplir las mismas obligaciones que al resto de las empresas", razonó.