Policías con armas largas, patrulleros y camionetas de la PDI, de la Dirección de Trata y de Drogas Peligrosas volvieron al microcentro este jueves lloviznoso, con el fiscal de Delitos Económicos, Sebastián Narvaja a la cabeza. 

Lo hicieron para desplegar nuevos allanamientos con el propósito de secuestrar documentación en cuevas financieras, no estaba previsto realizar nuevas detenciones. Los objetivos fueron dos escribanías, un estudio jurídico y un par de empresas involucradas en la causa que investiga una cadena de fraudes inmobiliarios y el consecuente lavado de los activos apropiados con esas maniobras.

Se podía observar, a media mañana, el movimiento de efectivos con cajas repletas de papeles en la cuadra de Córdoba entre Corrientes y Paraguay. En tanto que camionetas policiales se apostaban en calles cercanas como Paraguay y también Mitre. 

El fiscal volvió a buscar más pruebas de la megaestafa.
El fiscal volvió a buscar más pruebas de la megaestafa.

La mayoría de los allanamientos se llevan a cabo en el microcentro. Algunos de ellos se realizaron en Santa Fe al 1200, Córdoba al 1400, 9 de julio al 500 y Mitre y Rioja. 

Es la causa por la que hay once imputadosnueve de los cuales se encuentran en prisión preventiva

En tanto, trascendió que uno de esos involucrados, Pablo Abdala, regresó este jueves por la mañana a su despacho de gerente general del diario La Capital, en Sarmiento al 700, luego de haber sido excarcelado en libertad condicional bajo el pago de una fianza de 800.000 pesos, el pasado martes. El otro imputado que también quedó en libertad bajo fianza fue el escribano Luis María Kurtzemann. El resto continúa en prisión preventiva, algunos por 30 días y otros por 60. La única mujer del grupo mantuvo la prisión domiciliaria por tener a cargo un hijo menor de edad.