La hotelería fue uno los sectores más castigados por la pandemia, ya que su actividad está directamente ligada a la circulación de gente. Producto de esa situación, muchos establecimientos quedaron en situación económicamente compleja y otros tuvieron que cerrar sus puertas. Rosario no es excepción a este panorama, con una plaza que se reinventa y vuelve a ganar terreno tras algunos grandes eventos ya consumados en este 2022 y otros venideros. Sin embargo, todavía no se recupera la plenitud de la actividad en algunos submercados donde este negocio recala.

La puesta en marcha de programas de incentivo al turismo, tales como Viví Santa Fe y Pre Viaje permitieron el crecimiento del turismo interno, lo que generó un impulso en la actividad hotelera viéndose reflejado en fechas especiales como Carnaval, Semana Santa y la fecha más codiciada en Rosario: el fin de semana largo por el Día de la Bandera, donde la ciudad se vio colmada de turistas y con su capacidad de alojamiento al 100%. 

Por otro lado, la vuelta del turismo de reuniones y eventos, uno de los fuertes de Rosario como destino, ayudó a repuntar las estadísticas. Y a eso se le sumaron la realización de los Juegos Sudamericanos de la Juventud y Agroactiva, que permitieron que los hoteles puedan incrementar su ocupación hotelera.

Sin embargo, no solo del turismo de fin de semana viven los hoteleros rosarinos, que no logran empatar sus costos en una actividad con poco margen de rentabilidad. La plaza de la ciudad se compone de muchos submercados, solo uno de ellos netamente turístico, como es el caso del turismo de fin de semana largo y los días de vacaciones de invierno. Este año, los dos eventos fueron muy buenos, pero se alcanzaron los números que estabilicen al sector.

Otro es el segmento de congresos que suelen planificarse con tiempo y anticipación, de seis meses a un año. Este submercado arrancó con todo en el mes de marzo. Entre los eventos más esperados, en los meses venideros se llevarán a cabo dos congresos médicos de grandes dimensiones que se habían suspendido en la pandemia. Estos congresos suelen traer mayor cantidad de visitantes porque detrás de ellos están los laboratorios, quienes invitan a los profesionales de manera gratuita. Esta plaza es altamente competitiva y Rosario la disputa con ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Mar del Plata.

“Es un segmento que viene despertando más lento, porque el año pasado no estaban dadas las condiciones sanitarias y la falta de perspectiva no dejaba planificar a largo plazo. Lo que si viene muy golpeado es el submercado corporativo que se trata de personas que arriban a la ciudad durante la semana para hacer negocios. Los números en este sector son incluso menores que en la pre pandemia. Es un sector que suele venir de lunes a jueves”, expresó a Rosarioplus.com Damián Auzunbud, de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines Rosario (AEHGAR).

Así, se da un escenario particular: en la semana sobran habitaciones y durante los fines de semana largos y congresos los números son similares a los que había antes de la pandemia. “Debemos decir que el recambio tecnológico que se hizo en la pandemia generó otros hábitos. Tal es el caso de directivos de empresas que viajaban para reuniones y hoy lo suelen hacer a través de plataformas digitales”, señaló el también gerente del hotel Howard Johnson Rosario.

Asimismo, en esta pérdida de mercado está el caso de viajantes y cobradores que ya no vienen tanto a la ciudad porque muchas operaciones se hacen de forma remota o digital. Uno de ellos es el rubro textil, con fuerte arraigo en la región, donde los catálogos de mercaderías ahora suelen estar de manera digital sin la necesidad que el vendedor haga una visita. “Hoy la cantidad de plazas hoteleras que tenemos son acordes a la necesidad”, añadió Auzunbud.

Recambio hotelero, pero para bolsillos más gordos

El boom sojero y la inflamada burbuja inmobiliaria también decantaron en años anteriores en la hotelería. La ciudad sumó hoteles, pero de categorías Premium, viajeros de bolsillos bien cargados dispuestos a pagar altas tarifas y una calidad de servicio para un turismo de alto poder adquisitivo. La ciudad escala en nobilísimos hoteles de 4 y 5 estrellas, en detrimento de los de 2 y 3 históricos, muchos de ellos en extinción o que lamentablemente cayeron bajo la picota especulativa.  

En ese sentido, Auzunbud aportó su expertis: “En Rosario hubo muchos cierres de hoteles. Antes había establecimientos de no más de 40 habitaciones, ligados a 1, 2 y 3 estrellas que eran viables, pero hoy no lo son. Los números cambiaron mucho. La carga laboral que se necesita para tener abierta una recepción las 24 horas en 20, 40 o 50 habitaciones es casi la misma y, convengamos que es también una cuestión tarifaría, ya que un 3 estrellas es baja su rentabilidad pero con los mismos costos que uno de 4”.

El sector de alta gama es el que se consolida hoy en la plaza local dejando atrás a los hoteles familiares.

“El sector perdió mucha rentabilidad y no pudo trasladar la tarifa todos los años en relación a la inflación. A veces, depende la escala, el 50% del costo está relacionado con mano de obra. Uno tiene que ver si puede trasladar los altos índices de inflación al valor de la tarifa que es lo que está pasando. En la pandemia cerraron dos hoteles y seis más antes de la pandemia. Este es un proceso que se viene dando, aunque también hubo ampliaciones y aperturas”, sumó el hotelero.

Quienes llegan a disfrutar de la ciudad son un público que puede acceder a un hotel 4 estrellas o más. Rosario no tiene la característica de otras plazas, donde los hoteles familiares y económicos funcionan muy bien, tal es el caso del turismo estival o de temporada. Auzunbud aseguró que este fenómeno se da porque hay cada vez menos clase media. El promedio para alojarse en este tipo de hoteles está en un rango de 10 mil a 25 mil pesos con desayunos. En los pocos de tres estrellas que quedan puede conseguirse una plaza por 7 mil pesos.

Vale decir que ahora el riesgo económico de un hotel no justifica los costos y por eso muchos empresarios están optando por vender, entre ellos hoteles históricos de la ciudad con tres generaciones familiares en su administración. “Si a cualquier establecimiento hotelero le llega una oferta viable lo vende, lamentablemente el que cierra no vuelve a abrir y los que van a abrir son del segmento superior. En otro caso muchos hoteles se transformaron en pensiones y hospedajes”, lamentó el dirigente hotelero.  

Según un reciente informe del IPEC, la cantidad de establecimientos hoteleros rosarino tuvo una caída del 13% en su variación interanual con respecto a 2021 con una tasa de ocupación de 49% es decir por cada habitación ocupada hay una vacía. Este nivel no difiere a los números anteriores a la pandemia con datos muy similares. Si se destaca el nivel de pernocte en la ciudad con 1.9, casi dos noches lo que marca una fuerte incidencia de elección al mini turismo. 

La distribución de la plaza hotelera en la ciudad de Rosario

Hay 2 hoteles 5 estrellas, Pulman City Center y Ros Tower.

Hay 14 hoteles 4 estrellas

Hay 8 hoteles  3 estrellas

Hay 7 hoteles 2 estrellas

Hay 3 hoteles 1 estrella

Hay 3 Apart Hotel

Se contabilizadas aproximadamente 6956 plazas hoteleras.