La cuenta es simple. Se calcula que desde que se abre la canilla hasta que el agua sale a la temperatura deseada, la cantidad de agua desperdiciada en esos segundos es de unos 3 a 6 litros. Sí, mucha.

Y esta cantidad multiplicada por 365 días al año (en caso de bañarse todos los días), por la cantidad de personas en el mundo que gozan de esta posibilidad, el resultado es significativo. De esto tomó conciencia Víctor Pinto, de nacionalidad española, cuando se disponía a bañar a su pequeño hijo, quien le preguntó a dónde iba toda esa agua mientras esperaban que se caliente.

Luego de esto Víctor junto a Javier Esteve, se pusieron a pensar un dispositivo práctico para aprovechar esta agua, fue así como llegó a la bolsa esferic, un diseño capaz de recoger hasta 3,5 litros de agua y que luego se pude transportar y reutilizar el agua como se lo deseé.

 «Está hecha de TPU, un poliuretano termoplástico. Es el plástico más ecológico que existe en el mercado, el más resistente y duradero. Y se puede reciclar en el contenedor de plástico».

El proyecto busca ahora financiación para una posible expansión internacional, apelando además a empresas que apuesten por la sostenibilidad en su política de responsabilidad social empresaria. Y en este campo ya ha conseguido algunos logros:

«Dos grandes empresas están utilizando ya la #BolsaDelAgua aunque solo os podemos mencionar la que ha empezado a realizar acciones públicas, que es Acciona Agua».

Por el momento la única manera de conseguir las bolsas esferic es a través de la web esferic.com, aunque Víctor asegura que ya se están llevando a cabo negociaciones con grandes distribuidores para que las vendan en sus tiendas.