Era de esperar que en los usos y costumbres que alteró la pandemia algunas cosas llegaron para quedarse. Una es la modalidad virtual de la enseñanza, al menos según refleja una encuesta que la Universidad Nacional de Rosario realizó entre sus docentes. Más del 80 por ciento cree conveniente que las instancias virtuales continúen como complemento educativo el día que las clases presenciales puedan retomarse. Se basan en la percepción de que, en general, tres de cada cuatro estudiantes asimiló bien la contingencia de tener que cursar sus carreras a través de internet en un año en el que hubo que organizar todo con apuro e improvisación.

El sondeo intentó "analizar el proceso de acompañamiento pedagógico virtual que se realizó durante el primer cuatrimestre de este año. Se aplicó a las y los docentes que dictaron asignaturas en el primer cuatrimestre y se realizó entre el 8 y el 31 de julio en las facultades, escuelas e institutos", explicó el rector de la UNR, Franco Bartolacci. “Para una Universidad sin tradición en materia de virtualidad el desafío que tuvimos que enfrentar fue enorme. Pudimos construir una oportunidad frente al problema que nos impuso la emergencia”, ponderó.

"Apostamos a que esta experiencia nos permita volver a las aulas mejores y más dispuestas y dispuestos a imaginar cómo enseñamos no sólo para el presente, sino para el futuro”, acotó Claudia Voras, coordinadora del Área Académica y de Aprendizaje.

Las principales conclusiones muestran que más del 75% de los estudiantes inscriptos en las aulas virtuales del Campus participó "de manera activa y regular durante el desarrollo de la primera parte del año académico, y eso favoreció el sostenimiento del vínculo pedagógico", indicó más de la mitad de los docentes encuestados.

"El 83% de las y los docentes consideró adecuado y muy adecuado incorporar alguna instancia virtual complementaria cuando la actividad pueda volver a desarrollarse en las aulas, interpretando que la virtualidad trajo consigo la introducción de diversas herramientas al mundo educativo, las cuales pueden potenciar los procesos de enseñanza -aprendizaje", plantearon. Por ejemplo, 69% utilizó comunidades para desarrollar su trabajo académico, con foros y tareas como recursos más empleados. De este grupo, 81% valoró positivamente esta experiencia. 

Más del 75% de los docentes se valió de videoconferencias y trabajos prácticos como recurso académico. La base del vínculo es el correo electrónico (88%), y el whatsapp como vía de comunicación fue usado por "casi la mitad" del profesorado. Sí en cambio fue más extendido el uso de plataformas como Google Meet y Zoom para comunicación colectiva on line. Añadieron que el 65% de los estudiantes mantuvo gracias a esta modalidad de cursado la modalidad de promoción de asignatura. 

Más de la mitad de los docentes pudieron realizar evaluaciones parciales, sobre todo con trabajos prácticos individuales. El 81% tiene previsto realizar evaluaciones finales; de estos, el 55% elegirá tomar examen oral individual.

“Los resultados reafirman los que veníamos percibiendo: en primer lugar el valor que tiene haber aceptado el desafío de ingresar a un mundo para muchos desconocido, con todos los temores que acompañaron esta decisión; en segundo lugar considerar a esta experiencia como espacio de aprendizaje que dejará huellas para cuando podamos volver a las aulas”, concluyó Voras.