Lo que se busca en Google habla mucho sobre las personas, eso está claro hace rato. Incluso puede dar cuenta de cuáles fueron los principales intereses de toda una población durante cierto período. No por nada las listas de "lo más buscado en Google durante el año" se volvieron un clásico de cada diciembre. En este sentido, la función "autocompletar" permite anticipar cuáles son las búsquedas más frecuentes en relación a una persona, tema o lugar. 

Si se empieza a escribir "los rosarinos son" en el buscador, Google solito sugerirá completar la frase de acuerdo a las más comunes. Entonces, ¿qué nos puede chusmear el querido motor de búsqueda sobre Rosario y sus habitantes? Bien, si se toma la frase de ejemplo, los resultados son los siguientes:

Una de cal y una de arena. Aparentemente se asocia a los rosarinos tanto con ser "lindos" como "agrandados". Ahora sí, esto no puede aclararse lo suficiente: los rosarinos definitivamente no son porteños. Si hay algunos que parecen, a veces, o quizás quisieran serlo, ese ya es otro tema. 

Si se repite la operación pero con la ciudad, Google dice que Rosario es...

Otra vez, quizás valga la pena aclarar, ya que parece que las dudas sobre el estatuto de la ciudad son bastante comunes: Rosario es una ciudad de la provincia de Santa Fe y, por poco que guste, no es la capital. Ah, y lo del Parque Independencia lo cantaba el inolvidable Lalo de los Santos, pero mejor dejarlo pasar para no adentrarse en disputas entre los equipos locales. 

Ahora, si se borra la frase y se googlea sólo "rosarinos"...

En este caso, los honores se los lleva el club Los Rosarinos Estudiantil de barrio Luis Agote, que se posiciona primero en las asociaciones frecuentes. Después, la curiosidad o el interés colectivo tiene que ver con los rosarinos más reconocidos. Sin repetir y sin soplar: el Che Guevara, Lionel Messi, Fito Páez, el Negro Fontarrosa, Alberto Olmedo... bueno, sí, ya se sabe. El disco "Rosarinos" de algunos miembros de la trova también rankeó alto, seguido por el caso de los tres turistas locales que se habían perdido en el cerro cordobés el pasado enero. Todo bien, aparecieron sanos y salvos.

Y si se vuelve a agregar sólo el artículo...

Otra vez, el club y la trova aparecen en bien arriba. Pero después, el histórico chiste aparece. Era cuestión de tiempo. ¿Valdrá la pena aclararle a los googleros que en Rosario no se comen gatos? Quizás no. Finalmente, una localidad formoseña se cuela entre las asociaciones. 

¿Y qué pasa si se agregan algunas de las preguntas más comunes al nombre de la ciudad?

 
Definitivamente, la función "Autocompletar" puede aportar bastantes datos sobre las nociones (o las dudas) comunes respecto de Rosario y sus habitantes. Para los curiosos, los chusmas y los que se dediquen a sondear la opinión pública, es una herramienta a tener en cuenta.