El plástico podría llegar a ser historia gracias a los dientes de los calamares, que contienen una proteína con la que se pueden crear nuevos materiales sostenibles y con propiedades inéditas.

Los calamares poseen un aro de dientes (Squid Ring Teeth, SRT) en la base de los tentáculos que sirve para agarrar y succionar a sus presas, según un estudio que publica Frontiers in Chemistry que, además, desarrolla una alternativa sintética con la que no harían falta usar animales.

Los SRT contienen una proteína llamada "squitex" que puede ser convertida en fibra y que tendría numerosas aplicaciones, como la confección de prendas de ropa "inteligentes", o la creación de materiales reciclables que se auto regeneran y que podrían reducir la contaminación de microplásticos.

Melick Demirel, autor principal del estudio, aclara que "estos materiales, también llamados biopolímeros, tienen propiedades físicas únicas que no se encuentran en polímeros sintéticos como el plástico". Además, añade que los biopolímeros son sostenibles y se pueden diseñar para potenciar sus propiedades.

"Los plásticos han mejorado la movilidad de los ciudadanos de a pie, les han ayudado a vestirse, a cocinar, etc.", explica a Efe el investigador. "Sin embargo, después de un siglo disfrutando de sus beneficios, estamos viendo que estos plásticos no son sostenibles. La próxima generación de materiales biosintéticos aportará los mismos beneficios, pero además serán ecológicos".

Demirel asegura que las proteínas Squitex "pueden ser utilizadas para generar materiales de última generación que servirían en muchos campos como la biomedicina o el sector de defensa y seguridad".

Otra ventaja, según el estudio de la estadounindense Universidad de Pennsylvania, es que no es necesario hacer daño a calamares para conseguir la proteína que contienen los SRT, sino que puede producirse con materiales renovables. Los científicos del estudio han conseguido crear la proteína con un proceso de fermentación que utiliza agua, azúcar y oxígeno.

Demirel explica que están "trabajando en la tecnología de procesamiento de los materiales" para conseguir crear proteínas que puedan utilizarse en "procesos de manufacturación industrial", de hecho, es cofundador de una compañía cuyo objetivo es comercializar el Squitex.

 

(EFE)