La caída a escala global de Facebook y sus aplicaciones puso sobre la mesa preguntas sobre otros acontecimientos similares. Si bien WhatsApp e Instagram habían sufrido una caída en marzo y julio de este año, la última vez que se registraron fallas en los tres servicios en simultáneo fue en julio de 2020, según el portal Adsl Zone, pero el récord negativo se dio en 2019.

La caída más grande de la historia de la aplicación WhatsApp fue la registrada el 13 y 14 de marzo de 2019, que tuvo una duración de al menos 14 horas, que también afectó a las otras tres aplicaciones de la empresa.

A pesar de que las primeras hipótesis sobre la causa de la caída apuntaban a "un ciberataque ejecutado por piratas informáticos alrededor del mundo", rápidamente la compañía informó que se trataba de "una falla técnica en la configuración de sus servidores", consignó el portal especializado Andina Link.

En ese entonces, Facebook contaba con 2.300 millones de usuarios, WhatsApp más de 1.500 millones e Instagram alrededor de 1.000 millones. Actualmente, según el sitio Statista, Facebook acumuló más de 2.700 y 1.300 millones en Facebook Messenger, Instagram sumó unos 200 millones más, mientras que WhatsApp alcanzó los 2.000 millones de usuarios activos.

En Twitter, la red social a la que "vuelven" los usuarios cuando las demás fallan, estallaron las quejas por la "mala calidad" del servicio, muchas de las cuales alentaron también ​el reemplazo de WhatsApp por Telegram, una aplicación de mensajería que ya cuenta con 500 millones de usuarios activos y que "no ha tenido apenas caídas en los últimos años", detalló Adsl Zone, aunque esta tarde permanece colapsado por el exceso de demanda de mensajería.

A pesar del malestar por el mal funcionamiento, fueron numerosos los mensajes humorísticos al respecto, que incluyeron halagos a Twitter por su correcto funcionamiento, la reivindicación a aplicaciones de años anteriores, como Messenger, y anécdotas de los primeros minutos de incertidumbre cuando aún no había certezas de la caída.

Los tuits hicieron referencia, también, a memes virales en las redes sociales, escenas de Los Simpson y otros dibujos animados, series, películas y partidos de fútbol emblemáticos, entre otros.

También muchas personas celebraron "el respiro" momentáneo de estas redes sociales, que suponen un "bombardeo" de contenidos constante y que terminan por generar cierta dependencia.

En línea con esto, medios internacionales dieron a conocer que la interrupción de los servicios se produjo un día después de que Frances Haugen, una exempleada de la compañía, apareciera en la televisión estadounidense para revelar su identidad tras filtrar documentos a las autoridades alegando que Facebook sabía que sus productos estaban alimentando el odio y dañando la salud mental de los niños, consignó esa tarde la agencia AFP. Hasta el momento Facebook no se expresó sobre lo dicho en esa entrevista.