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Mobility Launcher, un accesorio desarrollado en Argentina con hardware y software de código libre, promete facilitar el uso de smartphones a las personas con discapacidad motriz que, al día de hoy, se encuentra prácticamente impedida de accionar pantallas táctiles.

El proyecto fue concebido y llevado adelante por Leonardo Russo, un desarrollador que ya experimentó en el campo de la ayuda a personas con discapacidad con "Blind Comunicator", una app que informa a ciegos lo que aparece en la pantalla del smartphone.

En este caso, Mobility Launcher es un accesorio que cuenta con una pantalla LCD y una serie de botones, que se conecta mediante un cable USB a smartphones y tablets con Android 3.2 o superior que dispongan de la función USB Host.

Una vez establecida la conexión, el smartphone se maneja a través del accesorio y permite al usuario atender y realizar llamadas, recibir y enviar mensajes, escuchar música, usar una grabadora de voz, definir alarmas, gestionar contactos y navegar la web con el motor de Google como punto de partida.

En diálogo con Télam, Russo explicó que luego de su positiva experiencia con "Blind Comunicator" decidió continuar su ayuda con soluciones de bajo costo.

Además de que su software sea de código abierto, Russo decidió que el hardware también utilice tecnología abierta Arduino y que la carcasa pueda ser generada en cualquier impresora 3D.

"En el mercado hay accesorios que cuestan 3.500 dólares para usar un celular porque siempre se utiliza tecnología propietaria. A mí se me ocurrió hacer uno que puede producirse con la tecnología disponible en el mercado local y global, usando Arduino", comentó.

El desarrollador dejó disponibles en la web todos los planos necesarios para que un técnico pueda construir su propio Mobility Launcher: "La carcasa 3D puede costar 300 pesos y el hardware restante, unos novecientos".

"Todos los esquemáticos están subidos y disponibles en una web. Es gratuito y abierto, se pueden hacer versiones. No quiero hacer una cadena comercial", aclaró.

Sin embargo, Russo dijo comprender que la difusión de un dispositivo que debe ser ensamblado con placas de hardware y que necesita de la impresión 3D para contenerlo "será más dificultosa porque no sólo se trata de bajar una app de un repositorio".

"Una cosa es la recepción pública de un software y su instalación, algo que estamos acostumbrado a hacer, y otra es armar un hardware. Por eso estaría bueno que lo adopten organizaciones y que se pueda masificar su uso", concluyó.