Tras conocerse que el Estado nacional dejará de subsidiar al transporte público de la Provincia, se encendieron las alarmas de preocupación en distintos sectores. Por eso es que este viernes se llevó adelante una protesta en la Terminal de Ómnibus de la ciudad para visibilizar la problemática que traerá esta quita al transporte interurbano de pasajeros.

“Estamos muy preocupados porque hoy los subsidios son parte importante en los ingresos de las empresas y no está claro cómo van a hacer reemplazarlos”, señaló Saúl Isacson, titular de la Cámara Empresaria del Transporte Multimodal de Pasajeros (Cetramp), en diálogo con Ariel Bulsicco en Sí 989.

Y agregó: “El daño sería importantísimo porque estamos hablando de incrementar la tarifa entre un 70 y un 100 por ciento y somos conscientes de que hoy es imposible trasladar ese aumento al pasajero. Buscamos una alternativa para no tener que hacerlo”.

Mientras tanto, el gobierno provincial esboza distintas salidas para evitar que se dispare el precio de cada viaje y entre una de las alternativas se encuentra la posibilidad de aumentar el 50 por ciento de la sexta cuota del impuesto a la patente automotor para destinarlo al fondo municipal compensador del transporte.

En este sentido, Isacson explicó que con el aporte que realizaría la Provincia al sistema de transporte, el aumento sería de entre el 25 y 30 por ciento. “No es poco pero no tendría el mismo impacto”, advirtió el dirigente.

Por último, subrayó que la devaluación afectó “fuertemente” al sector debido a que la mayoría de los costos que deben afrontar se encuentran dolarizados. “Se nota la caída de venta de pasajes, hay un 15 por ciento menos de demanda”, concluyó Isacson al respecto.