El Senado aprobó en sesión especial y sin el apoyo de la oposición, el proyecto que reordena la justicia penal federal y crea juzgados y cámaras de apelaciones en las provincias. La presidente del Senado, Cristina Fernández, bajó el tono de confrontación en una aparente estrategia para tender puentes en su aprobación en Diputados.

La propuesta del Gobierno fue aprobada por 40 votos afirmativos del Frente de Todos y sus aliados contra 26 votos negativos de la bancada opositora de Juntos por el Cambio, que mantuvo sus cuestionamientos, pese al cambio introducido a último momento, por considerar que la reforma "no era prioritaria" en medio de la pandemia de coronavirus. El oficialismo decidió eliminar la alusión a los medios de comunicación del artículo en el que se obliga a los jueces a denunciar presiones.

En el final de la sesión, el oficialismo a través de la senadora Anabel Fernández Sagasti, denunció amenazas a través de la red social twitter contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner por promover la reforma judicial e intimidaciones contra los senadores que apoyaron el proyecto aprobado.


La mayoría de los discursos de los senadores del Frente de Todos se orientaron a asegurar que la reforma busca "garantizar la independencia de los jueces" y apuntaron al gobierno de Mauricio Macri, al que acusaron de haber montado "una persecución judicial" contra la expresidenta y miembros de sus dos gobiernos.

En respuesta, senadores de la oposición como Laura Rodríguez Machado y Esteban Bullrich aseveraron que el fin que persigue el oficialismo es la creación de juzgados federales para "licuar" el poder de los tribunales de Comodoro Py, a cargo de causas contra la vicepresidenta.

El presidente del interbloque de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff, dijo que la reforma es "un intento de colonizar la justicia" con "un reparto de cargos" para "proteger a los autores de delitos de corrupción".

¿Qué plantea la ley?

La esencia del proyecto que el Gobierno envió al Congreso el 31 de julio y recibió modificaciones en el debate en comisiones busca el fortalecimiento de la Justicia Penal Federal con la unificación de los fueros Criminal y Correccional Federal y Nacional en lo Penal Económico bajo la denominación de fuero Penal Federal con asiento en la Ciudad.

También aspira a equilibrar la administración de justicia en el interior del país con la creación de un total de 94 cargos nuevos en juzgados, fiscalías y defensorías y de cámaras de apelaciones en siete provincias (Catamarca, Jujuy, San Juan, Santiago del Estero, Santa Fe, Formosa y San Luis), punto reclamado por los gobernadores.