La presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, denunció este miércoles ante la ONU el "acoso sistemático y abusivo" del Gobierno de la Argentina, que de inmediato rechazó sus dichos, por cuanto procuran "involucrarlo" en la política interna del país vecino, "en plena campaña electoral". La jefa del proceso destituyente que derrocó al presidente electo Evo Morales acusó al gobierno argentino de "atentar contra las instituciones democráticas". Dijo eso quien escaló a la primera magistratura boliviana por fuera de la voluntad popular de las urnas.

Áñez formuló esa crítica en su discurso ante la Asamblea General que sesionó en formato virtual, oportunidad en la que además pidió acabar definitivamente con el populismo "caudillista" y "autoritario" en América Latina. En esto quiso embatir contra el gobierno de Alberto Fernández, pero le salió una crítica que le ajusta más a su vecino brasileño, Jair Bolsonaro.

"La Cancillería argentina lamenta que en su intervención ante la Asamblea General de la ONU la señora Jeanine Áñez haya insistido en procurar involucrar al gobierno argentino, en plena campaña electoral, en la política interna del Estado Plurinacional de Bolivia", respondió la Cancillería argentina.

"Esperamos pueda concentrar su energía en la realización de las elecciones presidenciales libres y transparentes del próximo 18 de octubre", añadió el breve comunicado con el que el Gobierno argentino comentó el discurso de Áñez ante la ONU.

En ese texto, si bien dijo no tener "nada en contra del noble pueblo argentino", la mandataria de facto criticó la decisión de la Argentina de dar asilo al expresidente Evo Morales y varios miembros de su gobierno, según recogieron las agencias Sputnik y Europa Press.

En ese sentido, Áñez, quien la semana pasada renunció a su candidatura para acceder a la presidencia de su país por medio del voto de los ciudadanos, advirtió que "las castas populistas" utilizan métodos "francamente abusivos" para sostener sus planes, el poder y sus posiciones, "contrarias a la libertad".

Asimismo, acusó a la Argentina de "entrometerse" en la política boliviana, especialmente al "amparar una conspiración violenta por parte de (el expresidente) Evo Morales contra la democracia boliviana".

"¿Cuál es la autoridad que tienen (las autoridades argentinas) para ofrecer impunidad a Morales ante casos tan graves como las investigaciones (...) en su contra por violaciones de Derechos Humanos, violaciones contra menores o complicidad en asesinato político?", cuestionó.

Por último, agregó: "Sepa el populismo kirchnerista que la nación boliviana no es propiedad privada de ninguna casta. Somos un pueblo soberano y respetable. Bolivia se respeta. La democracia boliviana se respeta. El pueblo boliviano se respeta".

(Télam)