Como si no bastara con el valor de los alquileres para este veraneo, la ciudad costera de Pinamar tiene otro motivo para el horror: el loco de la motosierra. Así esa comunidad bonaerense llama a un vecino cuarentón que, a todas luces, tiene sus facultades mentales alteradas. Tanto, que en las últimas horas alteró la calma de todo un barrio, cuyos habitantes se han visto de repente metidos de verdad en la película Viernes 13.

Es que, como contó Edmundo Parini, uno de los pinamarenses damnificados, este hombre estuvo internado un tiempo, y regresó al barrio -una coqueta zona residencial de calles arboladas que destacan soberbios caserones- para hacerles la vida imposible. Por caso, el motor furioso de una motosierra, un día cualquiera, a las 6 de la mañana, empecinado en darle muerte a un añoso ciprés sin importarle que el mastodonte aplaste alguna vivienda o vehículo.

“El tendrá derecho a vivir donde quiera, pero nosotros también lo tenemos, a vivir en paz. Hace cuatro años que yo entré en esta rueda, pero hay vecinos que ya lo padecían desde antes. Una vez abrí la ventana y estaba apuntándome con una pistola a la cabeza, y dos veces más vi que estaba frente a la puerta de mi casa, apuntando a la altura de la cabeza de quien abriera. Estuvo internado dos meses y volvió hace un tiempo. Claro, la policía dice que no lo puede meter preso porque no es tal la situación, pero lo llevan al hospital y de ahí le dan de alta enseguida. Ahora se le dio por aparecer con la motosierra. Nos despertó un ruido como una explosión a las 6 de la mañana, y era el árbol cuyas ramas cayeron sobre la casa y se dio vuelta. Luego se puso con otro árbol más añoso y grande, y menos mal que no cayó sobre el techo porque me hubiera destruido media casa”, relató Parini a los canales de noticias C5N y América TV.

Luego de ese episodio, el hombre arremetió con la motosierra contra la puerta de madera del chalet de Parini, hasta que una placa interior de acero le impidió acabar por destrozar la abertura.

Tras la difusión de estas imágenes, el desequilibrado fue arrestado. La cosa se ha ido poniendo más espesa.