Los vinilos son de esos productos que nunca dejaron de irse. La industria de la música los abandonó por formatos más prácticos y económicos pero sin embargo no deja de volver a ellos, ya que la calidad de sonido que brindan sigue siendo de las más ponderadas por los melómanos.

Y en medio del resurgimiento del viejo y querido disco, hay rosarinos que se encargan de darles vida. Mariano Morello se dedica junto a su hermano a fabricar vinilos y en diálogo con Sí 98.9 contó cómo llegaron a llevar adelante este proceso de producción y de qué se trata este objeto tan vintage y sonoro que sigue insistiendo con no perder actualidad.

Los hermanos son las cabezas de Morello S.A., una gráfica que se vio tentada a hacer esto por sus propios clientes, ya que desde hace 55 años proveen a las discográficas las tapas de discos, sobres y etiquetas. Siempre emparentados con la industria musical a partir del packaging, y ante la falta de una fábrica profesional de discos de vinilo, comenzaron a recibir encargos. "Al principio nos tomó de sorpresa y lo mirábamos de manera reacia, pero de a poco nos fue seduciendo", aseguró Morello.

"Es un proceso largo que empieza con una parte artística y musical, que hace que llegue a nosotros el material, que debe ser un audio masterizado para vinilo. A partir de ese original de audio empieza nuestro trabajo cuyo primer paso es el corte del acetato, un material especial a partir del cual se generará la matriz para la reimpresión del resto de los discos", explicó el especialista.

Ese corte es el inicio de todo ya que a partir de las vibraciones que produce la música el torno va haciendo su corte sobre el acetato y generará el disco madre "un disco escuchable pero que no se lo escucha para no producir modificaciones en esa matriz", señala Morello. 

Aquí el audio completo de la entrevista en Sí 98.9: