Es sabido que en el acto de fumar, no solo sale perjudicado el que fuma, sino también el llamado "fumador pasivo" que es básicamente el que se tiene que bancar el humo del que está fumando.

Ahora un estudio publicado por la revista especializada Sciencie Advances viene a echar luz sobre otra posible forma en que los fumadores podrían perjudicar al que tienen al lado: el "tabaquismo de tercera mano".

Parece ser que los compuestos químicos y orgánicos relacionados con el tabaco y acumuladas en la ropa, la piel y el pelo de los fumadores también exponen a los no fumadores a una contaminación equivalente al humo de uno a diez cigarrillos.

Según los investigadores, los compuestos del cigarrillo pueden acumularse en la superficie de los muebles y en las paredes, y aunque las reglas que vedan el tabaquismo en sitios cerrados dan resultados, se siguen encontrando restos de nicotina y otros compuestos en esos lugares.

Drew Gentner, profesor de Ingenieria Química y Ambiental de Yale, dijo que para el estudio se tomaron las mediciones de nicotina en un cine a sala llena: "El no fumador no debería dejar de ir al cine, pero sí debe tener conciencia de la presencia de compuestos relacionados al tabaco".