Esta hermosa perra que se ve en las imágenes no siempre fue tan bella, de hecho estuvo al borde de la muerte por desnutrición y los golpes que tenía tampoco la ayudaban mucho. Hasta que la rescataron, la curaron y poco a poco se fue mejorando y así se salvó, casi milagrosamente, para realizar ella otro milagro: lograr importantes avances en un niño con autismo. 

“Solo los miré y lo supe. Gastamos miles de dólares en terapia, y me dije a mí misma: ‘Esa es la mejor terapia, ahí, en cuatro patas en la sala familiar”, cuenta la mamá del niño, quien adoptó a la mascota luego de enterarse del caso de Xena, como se llama la pitbull.

Luego de esta experiencia Johnny y Xena hicieron una campaña en contra de la discriminación y el maltrato animal, en la que el niño, con la mascota en su apoyada enn su torso dice: “Hacemos un gran equipo creando conciencia”.