Madonna es una militante política en toda regla. Al menos en eso se ha convertido en esta campaña electoral, en la que puso toda la carne en el asador a favor de Hillary Clinton, o mejor dicho, en contra de Donald Trump.

Si hace un par de semanas aseguró que realizaría una felación a quien votara a la candidata demócrata, ahora dio otro paso en favor de la secretaria de Estado. La reina del pop se plantó en pleno centro de Nueva York junto a su hijo, Dave Banda, y su guitarrista de cabecera, Monte Pittman, y ofreció un inesperado recital.

La rubia había avisado con media hora de antelación en su red social favorita, Instagram, y apareció puntual en un lugar normalmente reservado para artistas callejeros y turistas.

Las personas que en ese momento andaban por Washington no daban crédito a lo que estaban presenciando: alrededor de 45 minutos de concierto con algunos de sus mejores temas, como el clásico Material girl, y algunas versiones, como el Imagine de los Beatles, en una performance totalmente gratuita que acompañó con alguna retórica de campaña en favor de Hillary.