El Barcelona se niega a dar por perdido al capitán del seleccionado argentino Lionel Messi, quien anunció su clara intención de abandonar el club, mientras avanzan sus contactos con el Manchester City, pese a que el padre del rosarino desmintió algunas de las informaciones publicadas que sitúan el futuro de su hijo en el equipo inglés que dirige el catalán Pep Guardiola. 

Dos días después de que Messi enviara un burofax al Barcelona para anunciar que se quiere ir del club de toda su vida activando la cláusula de su contrato que le permitiría salir gratis al final de esta temporada, la cúpula directiva de la entidad mantiene su posición de resistencia e insiste en que no lo venderá.

El presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, a quien los hinchas responsabilizan de la decisión del astro argentino, pretendía reunirse con Messi, pero éste por el momento no tiene intenciones de hacerlo. En las rejas que protegen las oficinas de los directivos del Camp Nou apareció 01una nueva pancarta que rezaba: "Bartomeu, te estás cargado al mejor club del mundo".

A pesar de que el padre del jugador desmintió informaciones publicadas en la prensa argentina que afirman que el City era el elegido por Messi para continuar su carrera, son muchos los indicios que apuntan en esa dirección. Hubo un audio con una imitación a Messi que se viralizó y que más de un medio creyó que era cierto. En el mismo, el "Messi falso" dice que ya habló con Guardiola para llegar al City. 

Messi incluso llamó a Neymar para pedirle que lo acompañe el City de Guardiola, según ESPN Brasil, aunque esta posibilidad parece bastante improbable. Las negociaciones con el City habrían empezado al punto de que Jorge Messi mantendrá una reunión con el club inglés la próxima semana en Barcelona, de acuerdo con el diario Mundo Deportivo.

Sin embargo, el Barcelona está dispuesto a luchar con uñas y dientes. Messi confía en que la FIFA le habilitará el "transfer" si así lo solicitara, aunque el City se arriesgaría a una disputa judicial con el Barcelona, que alega que el contrato del argentino está en vigencia y para irse debe pagar 700 millones de euros.