El artista español Eugenio Merino es famoso por sus obras e instalaciones que no dejan indiferente a nadie, en las que suele llevar sus obras de arte al borde de la polémica, la incorrección y la censura con esculturas de figuras políticas.

Ahora en una suerte de "justicia poética" llevó adelante el proyecto Freedom Kick, una serie de videos en el que las cabezas de Bolsonaro, Trump y Putin ruedan en partidos de fútbol ubicados en diferentes localidades.

Los tres videos se llevaron a cabo con la colaboración de Indecline, una especie de "Anonymous" del arte compuesto por grafiteros, cineastas y fotógrafos que practican el activísimo con intervenciones contras las injusticias sociales y económicas de los gobiernos y las corporaciones.

Según Merino, la idea es jugar en el límite entre lo real y lo simbólico, y se eligió al fútbol ya que que al igual que la política polariza tanto los gustos y opiniones de la gente.

Aunque muchos celebraron la primera tanda de esta serie de videos, otros no quedaron indiferentes y se pronunciaron al respecto. Como fue en el caso de Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente brasileño que escribió en Twitter: "Simplemente cambié los personajes y observé cómo sucede la magia", haciendo referencia a los jóvenes que aparecen jugando al fútbol en video filmado en Brasil.