Las noticias alrededor de Kim Jong-un son mas divertidas cuando se tratan de su amistad con Dennis Rodman o cuando se rumorea que desapareció para hacerse una cirugia estética, o incluso cuando tuvieron que salir a admitir de que era mentira que el líder norcoreano podía teletransportarse y viajar a través del espacio-tiempo.

Pero cuando el líder norcoreano toma alguna decisión para su país, más que risas solo genera bronca e indignación. Y su última orden no va a ser la excepción, ya que mandó a confiscar a todos los perros que vivan en la capital del país por "representar la decadencia de occidente".

Si algo le faltaba, es que no lo quieran ni los perros
Si algo le faltaba, es que no lo quieran ni los perros

Esta extraña decisión de sacarle sus mascotas a los ciudadanos tiene dos teorías: una es que la gente rica de Corea del Norte (en su mayoría oficiales de alto rango) comenzó a elegir a los perros como mascotas de compañía y esto generó algo de resentimiento en una sociedad que en su mayoría solo tienen cerdos y pollos.

La otra teoría es un poco mas escalofriante, ya que se cree que el objetivo de confiscar a todos los perros es para que terminen siendo usados para comer, dada la escasez de alimento que está sufriendo el país en los últimos meses.

Sea por lo que sea, según la edición inglesa del periódico surcoreano "Chosun IlBO", esta decisión no solo generó preocupación y lamento por parte de los dueños de los perros, sino también mucho odio contra Kim Jong-un.