Las obras de arte pueden venir en cualquier formato, soporte y tamaño, y si logran llamar nuestra atención y mantenernos curiosos por un rato, es casi una misión cumplida.

Por eso un local en miniatura con vidriera a la calle que se dedica a vender discos solo apto para ratones, sin duda cumple con todo lo necesario para generar un poco de ternura, desconcierto y sobre todo intriga.

Se llama "Ricotta Records" y es una obra del colectivo de artistas suecos llamado "Anonymouse", que se dedica a instalar "locales" para que los ratones de la ciudad puedan visitar. Por lo que los ciudadanos humanos solo pueden verlo desde afuera o conocerlo a través de las redes. Ya han instalado queserías, almacenes, bares, librerías y hasta un circo, en ciudades de Suecia y Francia.

En el interior de esta particular disquería, se pueden encontrar afiches de recitales, instrumentos, un espacio dedicado para escuchar música y obviamente varias pilas de vinilos que combinan tapas famosas de discos con ratoncitos lookeados como Amy Winehouse, Elton John o Taylo Swift.