El filme islandés "Mujer en guerra", de Benedikt Erlingsson que se estrena este jueves en salas del país y que en Rosario se exhibe en Cines del Centro, pone en foco el drama medio ambiental actual y el extremismo al que llega una mujer en Islandia ante la inacción del Gobierno por frenar el calentamiento global.

"Cuando el gobierno parece no reaccionar y defender a su gente, entonces surge el peligro de que los ciudadanos se vuelvan radicales. Tomarán la ley en sus propias manos. Y algunos argumentarán que tienen derecho a hacerlo", dijo a Télam el director de la cinta.

Con un recorrido que incluyó el Festival de Cannes, el de El Cairo y el reciente Green Film Fest de Buenos Aires, Mujer en guerra debate sobre las responsabilidades del Estado ante la situación medioambiental, la persecución y el espionaje de los Gobiernos para con los ciudadanos, la violación de la privacidad y, como una interesante subtrama, el deseo por la maternidad.

Todo ello envuelto en un tono de comedia negra, con un acompañamiento musical disruptivo y una fotografía atractiva gracias a las bellezas naturales de Islandia.

"Vivimos en un mundo que necesita ser salvado, ahora más que nunca. Las películas de acción suelen ser sobre un hombre de mediana edad que salva el mundo. Pero cuando se trata de luchar por la naturaleza y el medio ambiente, las mujeres suelen ser corredoras frontales en el mundo real", comentó Erlingsson, quien reconoce a la hondureña Berta Cáceres como a una referente en la materia.

Para el directo, el mundo se está "dando cuenta de que se aproxima una amenaza inmediata" y que "es deber del Estado reaccionar contra las amenazas que enfrentan sus civiles", en referencia a la acción individual de la heroína del filme.

—En una escena de su película, la protagonista está haciendo Tai Chi/Chi kung , mientras hace zapping en la televisión, lo cual es algo contradictorio en alguien que está buscando relax y meditación.
—Halla es una mujer multitarea y sí, tienes razón, es una contradicción, pero eso es lo que le sucede a las personas multitarea en algún momento.
—La película no se trata solo de una advertencia ante el calentamiento global, sino también sobre de privacidad. En el filme, el gobierno sanciona una ley para que todos los ciudadanos entregue su ADN a una base de datos. Por un lado, ese tipo de medidas pueden llegar a cuidar a la sociedad, pero por otro lado violan los datos privados.
—Estoy preocupado por este problema. Nuestro gobierno democrático está produciendo el instrumento para la sociedad del Gran Hermano mayor del futuro. Esperamos que nunca suceda, pero lo estamos haciendo posible. Pero sobre este tema. Seguridad versus privacidad. Creo que vamos demasiado lejos para la Seguridad. Para justificar la Seguridad, se necesita una amenaza y un enemigo peligroso. La mayor amenaza que enfrentamos es nuestro estilo de vida y los cambios climáticos que está causando. Ningún sistema de seguridad nos ayudará allí.
—En otra escena, los protagonistas, para hablar, desconectan la impresora de internet y meten los celulares en el freezer. ¿Usted cree que somos escuchados por las autoridades y las empresas?
—¡Sí, obviamente! Esto es facil. Y no es necesario ser un gobierno o un servicio secreto para poder hacer esto. Esta es una de las lecciones de Edward Snowden. La solución, que es colocar su teléfono en el refrigerador, se describe en su libro.