En China a los trolls los denominan bái mù que literalmente significa “ojo blanco” pero la interpretación apunta a sus “ojos sin pupilas”: seres que no ven, que hablan a ciegas, indiferentes a la sensibilidad del resto de los usuarios publican sin medir ningún tipo de consideración.

“Un troll de Internet es una persona que a través de una o varias cuentas en las redes sociales publica mensajes para provocar y con el sólo fin de generar ruido, perjuicio, provocación o malestar a una o varias personas o respecto de un tema, una nota o una noticia”, argumenta el abogado Ezequiel Zabale, autor del libro "El Derecho en la Era Digital”, realizado en coautoría con el Dr. Guillermo Beltramone. 

Zabale recurre a la mitología para explicar los alcances de un troll: “La palabra Troll o Trol viene de la mitología escandinava y nórdico-europea; designa a una especie de animal o de duende adulterado que solo sabe molestar y causar daño”. Y en épocas de campaña electoral, los trolls suelen ser actores fundamentales para atacar e iniciar una campaña sucia. El tema se reavivó cuando el gobernador bonaerense Daniel Scioli anunció que presentará su denuncia en la Direccción General Electoral porque montaron una “campaña sucia y negativa” luego de las inundaciones. Scioli aseguró que los trolls están “claramente identificados”.

Entre lo espontáneo y lo planificado

Zabale describe algunas diferencias entre las discusiones espontáneas y los ataques planificados. “Normalmente en las comunidades se diferencia a aquellos que producen "flamming", que es una discusión inmediata y deliberada por sólo molestar del "trolling"; que está más dedicado a continuar la actitud molesta, aunque es una mera discusión de actitudes, pero se supone que el trolling es continuado en el tiempo”. 

¿Cómo desenmascarar a un troll?

“Es muy difícil, aunque hay técnicas y recursos informáticos para eso.  Por ejemplo las páginas webs o sitios que miden tendencias usan algoritmos de palabras y búsquedas para verificar su las cuentas o identidades son reales y si las opiniones son coincidentes con temas anteriores o sólo se trata de desvaríos permanentes”, argumenta Zabale. “En algunos casos, con las técnicas adecuadas y con una buena observación puede hacerse con cierta tranquilidad. Hay cierto trolling que es muy burdo, por ejemplo lo que le sucedió a la esposa de Scioli o al mismo Scioli donde se usaban fotos muy viejas que podía apreciarse fácilmente que no eran actuales o reales”.

En torno a las repercusiones legales que puede diseñar y promover una identidad falsa en la web para injuriar a los usuarios, Zabale sostiene que a pesar de las dificultades para localizar a los que generan la actividades, ya sea como ideólogos o como actuantes “se puede iniciar una medida para preservar el honor o la intimidad en sede civil y eventualmente una en sede penal”.

- ¿Qué debe hacer un usuario si es atacado o injuriado en las redes sociales?

- Primero, usar las políticas del sitio para dar de baja los contenidos. Si eso no tiene resultado, enviar una carta documento solicitando la baja. Por último, eventualmente iniciar las acciones legales.

En torno a los ataques anónimos, Zabale describió que existen casos en donde la Justicia actuó con celeridad. “Hay algunos antecedentes, en especial cuando los ataques son vía Facebook donde el contenido suele ser más duro por las posibilidades que brinda la herramienta. Así, una herramienta como Twitter tiene menor impacto, no por el alcance, sino por lo que puede ser subido y compartido”, finaliza.