A casi seis años de la explosión de calle Salta 2141 que causó 22 muertes y se erigió como la peor tragedia que tuvo lugar en la ciudad de Rosario, este miércoles comenzará el juicio oral y público que tiene a once personas procesadas por homicidio culposo que llegan al mismo en libertad.

En tanto, apenas 48 horas antes del comienzo del juicio, la Fiscalía anunció que desistirá de acusar tanto al gasista José Allala, quien hizo tareas de reparación días antes de la explosión, como al inspector de Litoral Gas, Gerardo Bolaño. Sin embargo, la querella sostendrá las acusaciones hacia los once imputados.

Asimismo, el tribunal formado por los jueces Marcela Canavesio, Rodolfo Zvala y Juan Carlos Leiva. Asimismo, la fiscal Graciela Argüelles es quien lleva adelante la investigación desde el viejo sistema judicial penal, y continúa junto a Valeria Piazza Iglesias en el nuevo sistema.

El proceso se llevará adelante en el Centro de Justicia Penal y las audiencias tendrán lugar los días lunes, miércoles y jueves. En tanto, su duración será de dos meses y se espera que sean citados a declarar unos 136 testigos.

Los imputados son Carlos Osvaldo García, el gasista que manipuló el regulador de gas minutos antes de la explosión; Pablo Daniel Miño, ayudante del gasista; Bolaño, Guillermo Oller y Luis Curaba, inspectores de Litoral Gas, y Claudio Tonucci, jefe de mantenimiento de
redes de la empresa.

También son acusados Viviana Beatriz Leegstra, gerenta técnica de Litoral Gas, Carlos Repuppili, Mariela Calvillo y Norma Bernarda Bauer, administradores del consorcio del edificio, y Allala, quien hizo tareas de reparación en el sistema de gas días antes de la explosión.

Cabe señalar que durante la instrucción del caso, la Justicia entendió que la explosión fue la consecuencia de una serie de negligencias en la que participaron el gasista que trabajaba en el lugar, los administradores del consorcio, y hasta personal de la empresa Litoral Gas S.A.

Una sola familia querellante

Debora Gianángelo.Debora Gianángelo.
Debora Gianángelo.

La familia de Débora Gianángelo, una de las víctimas fatales, es la única que no firmó un acuerdo con los acusados, por lo que es querellante en la causa. “Nunca vamos a claudicar ni arreglar económicamente con una aseguradora que representa a quienes mataron a mi hermanita”, repudió su hermano Adrián.

En diálogo con Vero Luchessi en Sí989, el hermano de la joven manifestó el deseo de la familia oriunda de Arteaga a las puertas del juicio: “Esperamos una pena máxima de prisión y que este juicio nos permita dejar al desnudo la corrupción, la desidia empresarial y aquella impericia de quienes detentan el poder”, señaló y concluyó: “Fue una tragedia evitable”.