Continúan los incendios en la Amazonía brasileña y preocupa a la comunidad internacional. Los números que se difundieron sobre la deforestación no hacen más que confirmar el desastre ambiental.

La Amazonía brasileña perdió en agosto pasado 1.698 kilómetros cuadrados de su cobertura vegetal, un área en un 222 % superior a la desforestada en el mismo mes de 2018 (526 kilómetros cuadrados), según los datos divulgados la víspera por el estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE).

Los números indican que, pese a que la devastación se redujo con respecto a julio de este año, la destrucción de la cobertura vegetal de la mayor selva tropical del mundo continúa creciendo en su comparación con el año pasado.

 

(EFE)