Este nuevo muñeco es totalmente como los gremlins de la famosa película en la que los bichitos eran tranquis hasta que el agua les mojaba y se reproducían formando nuevas criaturas terroríficas.

En este caso, estos peluches no necesitan agua para volverse malvados. Con un abrazo o un achuchón a la altura del cuello pasan de tener una cara angelical a mostrar los dientes como un animal salvaje.

Se llaman Feisty Pets y fueron creados por William Mark Corporation, que formó un equipo de cuatro criaturas: el perro Sammy Suckerpunch, la gatita Princess Pottymouth, el mono Grandmaster Funk y el osito Sir Growls-a-lot.

Eso fue al principio, porque ahora este juguete de moda británico se puede conseguir en una amplia gama de colores a unas 20 libras por unidad.