Una dotación de Bomberos Zapadores tuvo una misión inesperada este jueves de madrugada en la costa central. Tuvieron que acudir al rescate de un muchacho que había quedado colgando de una rama en la barranca de la ribera, a la altura de Dorrego y Wheelwright.

La situación que se tornó embarazosa, terminó de manera feliz, porque los bomberos pudieron salvar al joven, de 25 años, y regresarlo a tierra firme. Pero el comienzo del trance empezó con una mala decisión, consecuencia de una urgencia natural.

Más tarde, y cuando todo había pasado, el muchacho le contó a sus salvadores que sintió un llamado del vientre mientras caminaba por la costa. Eran las 3.30 de la madrugada y no divisó ningún baño público a prudente distancia, por lo que decidió descender por la barranca del parque Sunchales, en un sector de espesa vegetación.

Al parecer, el joven perdió pie en su descenso y acabó colgado de la rama de un arbusto, antes de precipitarse directo al agua, en cuyo lecho ribereño amenazan filosas toscas en ese sector.


Primero fueron policías los que advirtieron la situación, pero no podían salvar al joven. Por eso llamaron a Bomberos Zapadores, que acudieron provistos de los pertrechos necesarios para el desafortunado paseante nocturno.

La infrecuente situación generó hasta la concurrencia de una ambulancia del Sies, cuyo médico constató escoriaciones en el brazo izquierdo del muchacho desbarrancado.