La Universidad Goldsmiths en Londres, amaneció inundada de zanahorias. Más precisamente fueron 32 toneladas que se apropiaron del terreno de la institución.

Algunos pensaron que era una broma pesada, otros aseguraron que era puro vandalismo y hasta se llego a hablar de arte y de una declaración política. Pero según el responsable, es todo eso junto.

Se trata del artista Rafael Pérez Evans que usó esta forma de protesta como homenaje a los agricultores europeos conocida como "dumping", que consiste en una forma de protesta para denunciar a los gobiernos que devalúan el trabajo y la producción rural.

 

'Grounding' a site specific performance by Rafael Pérez Evans. 2020


Pero no todos lo ven de esta manera y un grupo de estudiantes de Goldsmith crearon una cuenta de Instagram que critica al artista por desperdiciar tanta cantidad de comida y no lo consideran una forma de arte.

Pero Pérez Evans defendió su manifiesto: "El producto de la pieza son zanahorias no deseadas que la industria alimentaria en el Reino Unido no considera dignas de las estanterías. Las 29 toneladas de vegetales se recolectarán después de la exhibición y se enviarán para alimentar a los animales".

Una vez más las formas del arte y las protestas en el centro de las discusiones. 

 

Instagram (@goldsmithscarrots)