El 21 de abril de 1870 llegó al puerto de Rosario directo desde Génova, Italia, el barco a vapor “Bianca Pertica”. Su comandante, Francisco Copello, ya había llegado en un viaje anterior a esta ribera, al timón del velero “Sorpresa”, en 1867.

De regreso a Génova, impresionado por la pujanza y el desarrollo de nuestra ciudad y, advertido de la creciente inmigración italiana que se establecía en nuestro país, se asoció con Tommaso Pertica para construir un vapor al que bautizaron “Bianca Pertica”.

Fue el primero en hacer línea directa Génova-Rosario-Génova con carga y pasajeros.

Tanto la familia del capitán Francisco Copello como los agentes de la compañía que participó en la construcción del barco, los hermanos Juan Bautista y Santiago Recagno, dueños de un importante almacén mayorista local y de gran poderío económico, eran de origen genovés.

Nada cordobés: el fernet llegó a Rosario en el siglo 19

Al venir a Rosario, las mercancías de los hermanos Recagno eran distribuidas al interior del país, al partir en grandes carretas desde la actual plaza San Martín. Entre esos productos, se encontraba y destacaba el Fernet Branca, que no tardó en hacerse popular y contribuir al crecimiento económico de los hermanos.

La famosa bebida con propiedades singulares había sido creada en 1845 en Milán, Italia, por Bernardino Branca, quien la llamó fernet. Sus hijos también colaboraron en la elaboración del fernet, bebida que cada vez era más apreciada por sus cualidades digestivas y su particular sabor.

Para el año 1900 Fernet Branca ya se comercializaba en más de 40 países. En 1941, en Argentina, Branca instaló su planta e inició sus operaciones en el establecimiento de Parque Patricios.

A fines de 1970 y principios de 1980, en Córdoba crearían el fernet con coca. Hasta ese entonces, el fernet era una bebida consumida solamente como aperitivo o ayuda digestivo, en vasitos pequeños. Se lo tomaba puro o con un golpe de soda o agua. El resto es historia.