Arqueólogos descubrieron un restaurante de comida rápida bajo las cenizas de Pompeya. El hallazgo, equivalente a lo que hoy sería un carrito en donde se sirve comida y bebida al paso, se mantuvo prácticamente intacto.

Tal es su preservación que no sólo se puede apreciar los frescos pintados con figuras de animales en colores vivos, sino que además se encontraron restos de alimentos que se han conservado a lo largo de los siglos en el mismo lugar que estaban cuando el Vesubio entró en erupción y enterró a la ciudad que estaba a sus pies.

Los envases encontrados con restos de alimentos apuntan al origen de la gastronomía “para llevar”. Se sabe que los pompeyanos tenían por costumbre disfrutar de la comida al aire libre, alentados por el clima del apacible golfo de Nápoles.

 

Descubren un termopolio en Pompeya

 

En los termopolios eran muy habituales en el mundo romano, solo en Pompeya hay unos 80 establecimientos de este tipo, pero ninguno tiene la barra completamente pintada como este, lo que confirma la excepcionalidad del hallazgo. 

Los expertos ya están estudiando el nuevo material para ampliar el conocimiento sobre la dieta y los hábitos de consumo de la época romana. “Además de ser un testimonio más de la vida cotidiana en Pompeya, las posibilidades de análisis de este termopolio son excepcionales, pues por primera vez se ha excavado todo un entorno con metodologías y tecnologías de vanguardia que están devolviendo datos inéditos”, explicó Massimo Osanna, director general del Parque Arqueológico de Pompeya.