Los estudiantes chinos comenzaron este jueves su participación en el 45º examen nacional de acceso a la universidad, conocido como "gaokao", que se extenderá hasta el 9 de junio y con el que buscarán las mejores calificaciones para acceder al centro educativo superior que deseen o necesiten.

Un total de 11,93 millones de candidatos, una cifra récord que supone un aumento del 10,67 % con respecto al año anterior, se presentarán a la prueba en 330.000 centros supervisados por más de un millón de examinadores y coordinadores, recoge este martes el diario oficial Global Times.

Las autoridades chinas han hecho especial hincapié en que todos los alumnos podrán examinarse sea cual sea su situación pese a las medidas puestas en marcha en el país por la pandemia a merced de su estricta política de “cero covid”.

En Pekín, donde se han presentado 48.000 candidatos, cada centro dispondrá de aulas especiales para estudiantes que presenten fiebre o empiecen a toser durante la prueba, con lo que se les asegura un espacio en el que puedan realizar el examen decisivo a pesar de un posible positivo por covid.

Estos días se puede presenciar en las redes sociales la importancia del "gaokao" para la sociedad china, ya que los internautas no paran de enviar mensajes de ánimo para la considerada “generación de los cursos online”, al ser los jóvenes de este año los primeros que han cursado buena parte de su secundaria lejos de las aulas físicas.

“Diferentes generaciones tienen diferentes trayectos de ´larga marcha’”, mencionaba un internauta en la red social china Weibo, similar a Twitter, en alusión a la Larga Marcha (1934-36), la epopeya que consagró al Partido Comunista de China en el país, comparando con este hito las dificultades y los desafíos especiales que a su entender ayudaron a crecer de manera extraordinaria a los candidatos de este año.

Por su parte, en la megalópolis de Shanghái, que permaneció más de dos meses confinada hasta hace una semana, el "gaokao" se retrasó un mes y tendrá lugar del 7 al 9 de julio, aunque los alumnos deben estar en la ciudad desde el pasado 4 de junio y deberán mostrar 5 resultados negativos a pruebas de PCR.

La prueba de acceso, a la que se presentan millones de estudiantes chinos desde 1977, es una estresante prueba de fuego para los jóvenes del gigante asiático, ya que contar con estudios superiores puede determinar el éxito profesional en sus vidas y es motivo de orgullo social para sus familias, más aún si acceden a una universidad de prestigio.

Desde 2016, copiar en el 'gaokao' es un crimen incluido en el Código Penal de China y punible con hasta siete años de prisión, ante la existencia de mafias que intentan vender artefactos a los estudiantes para que hagan trampas, como prendas de ropa con micrófonos incorporados.

Teniendo en cuenta el número de candidatos y la cantidad de plazas ofrecidas, aproximadamente uno de cada cuatro alumnos no obtendrá la nota suficiente para ir a la universidad.

(EFE)