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Fue en Barobo, una de las islas de Filipinas. Unos lugareños salieron a pescar  vieron un velero a la deriva en la zona, con su vela principal rota. Cuando se acercaron a la embarcación y accedieron a ella se encontraron con papeles revueltos, latas de comida y…una momia.

Sí, casi como un faraón egipcio quedó Manfred Fritz Bajorat, un aventurero alemán que al parecer llevaba meses muerto cuando lo encontraron. El hombre de 59 años fue hallado sentado junto a la radio de su barco, en lo que se supone fue su último intento por conseguir ayuda.

La Policía de Barobo no pudo determinar el tiempo que el velero Sayo estuvo a la deriva por el mar filipino y cuándo y cómo murió su capitán. Según el diario alemán Bild, el último contacto que Barojat tuvo con alguien fue un año atrás mediante su cuenta de Facebook. Los expertos especulan que el viento seco del océano, las altas temperaturas y el aire con sal permitieron la conservación del cadáver.