Hace unas semanas que Master Chef viene generando polémica entre sus fieles espectadores. El miércoles pasado anunciaron la gran final y terminó siendo un amague. Anoche, finalmente se dio el anticipadísimo Duelo Final entre Martín y Alejo, los antagonistas de toda la temporada. Y pasó lo que nadie quería que pasara: ganó Alejo, el nene malo del ciclo. Las redes, claro, estallaron en indignación como si se tratara del resultado electoral.

El episodio final del reality de cocina se desarrolló con esas cosas típicas del programa: tensión, suspenso, y comentarios detestables de Alejo. Es que el cocinerito se ganó el odio masivo del público por su soberbia y la forma de relacionarse con sus compañeros. Hasta el último momento fue de lo peor: cuando agradecía el premio de 350.000 pesos que viene con ser el Master Chef supremo, dijo que amaba a todos sus compañeros (aunque los mató toda la temporada) y le ofreció a Martín ayudarlo y comprarle un horno si quería abrir un restaurante. ¿De verdad, Alejo? ¿Un  horno? Qué solidario, eh.

Y sí, Twitter, que ya venía posicionando a Master Chef en los trending topics, estalló en cólera y proclamó a Martín como el ganador del pueblo. Desde el programa, por suerte, también lo reconocieron: Donato lo invitó a colaborar en su próximo libro de pastas y Christophe Krywonis le propuso formar parte de un posible nuevo proyecto gastrónómico. “Alejo se lo merece, es un cocinero de verdad. Jugó como había que jugar. Estoy contento, feliz”. Te queremos, Martín.

Mirá el momento del anuncio del ganador:

Mirá el mensajito de Alejo a sus fans y a sus detractores:

A pesar de que a algunos no les guste, hay que reconocer la categoría de Alejo como chef. Mirá los platazos que cocinó en la final: