Lo primero es lo primero. Y para la familia de Wanda Nara y Mauro Icardi, sin duda lo principal es la cancha donde el jugador del Inter desarrolla su actividad profesional, esa que, por qué no decirlo, da de comer a la botinera, al rosarino y a sus cinco polluelos.

Será por eso que la rubia no tuvo reparo en ir a ver jugar a su marido junto a su recién nacida Isabella apenas 10 días después de dar a luz. La pequeña “pisó” San Siro antes que cualquier otro lugar. Y eso, claro, generó algunas críticas en las redes.

Eso sí, hay que decir que la cancha está a muy pocas cuadras de donde vive la familia en Milán. Además, se podría decir que la pequeña llegó con un pan bajo el brazo: el Inter volvió a ganar en la fecha de su visita.