Una eliminación que duele demasiado. Rosario Central estuvo a pocos segundos de clasificar a semifinales de Copa Libertadores pero finalmente se impuso el juego ofensivo y el empuje del bravo Atlético Nacional de Medellín. En Colombia, el Canaya no supo aguantar la ventaja obtenida en casa y se quedó afuera. Bronca y desazón tras un partido de final caliente.

A lo largo de los 90 minutos fu el conjunto colombiano el que más busco. Sin embargo, Central golpeó temprano en el partido y eso le dio algo de vida. Marco Ruben de penal estableció el 1 a 0 parcial a los 9 del primer tiempo.

Luego del tanto, el Canaya no hizo pie. En realidad fue Atlético Nacional el que se lo llevó por delante motivado por la obligación de marcar al menos tres goles para revertir la historia. Varios remates largos y algunas combinaciones de las ya clásicas por parte de la ofensiva Verde, complicaron más de una vez a la defensa auriazul.

Antes de finalizar el primer tiempo llegó el empate. Con Álvarez afuera por lesión y el ingreso de Villagra, los colombianos desbordaron por derecha y encontraron la igualdad a través de Torres.

El complemento fue casi un calco del primero. Atlético Nacional generó todo lo que pudo. Guerra, a los cinco del segundo tiempo, hizo el 2 a 1 y la cancha se inclinó definitivamente hacia el arco defendido por Sosa. Con el Canaya replegado por demás y sin herramientas para defenderse de forma correcta, la historia se complicó.

Después, para Central fue una larga agonía, con el golpe final a pocos minutos del cierre. Cuando los de Coudet parecían asegurarse el pase, Atlético Nacional hizo el tercero. No faltaba nada. Berrío, a los 94, estableció el 3 a 1 que dejó afuera al conjunto rosarino. Entonces estalló la bronca, hubo agresiones y el árbitro repartió tarjetas por doquier. Terminaron expulsados Burgos, Lo Celso, Musto y Berrío.