El fútbol da revancha y Central tuvo la suya casi un año después de la recordada final perdida ante Boca. En el mismo escenario, frente a idéntico rival, el Canalla pudo festejar gracias a un muy buen primer tiempo y a una actuación soberbia de su arquero, Sosa, en el complemento. El de Arroyito está semis y se llenó de confianza e ilusión. ¿Se cortará la sequía? El hincha siente que esta vez sí puede ser.

Minuto a minuto

El partido se armó pronto y a los 8 Villagra tuvo una buena chance. Lo Celso, de quien se esperaba una buena noche, tiró centro para el "Kity" que tuvo tiempo para perfilarse de derecha y rematar. Sara llegó a tocarla y desvió al corner. 

Pero la réplica llegó pronto. Inmediatamente después Pavón se puso de frente al arco y remató desde larga distancia. El tiro, violento, se fue cerquita del palo derecho de Sosa. 

Cuando promediaba la primera mitad llegó la primera polémica y el beneficiado fue Rosario Central. Es que Dylan Gissi pareció tocar la pelota con la mano cuando intentaba devolver una pelota con la cabeza, pero Patricio Loustau no sancionó nada.

El partido tenía ritmo y buenas intenciones de los dos equipos, pero el que sacó ventaja fue Central. Y lo hizo con un golazo a los 37 minutos. José Luis Fernández se llenó el pie izquierdo y con una soberbia volea puso el 1 a 0. El volante  lo gritó con alma y vida, como todos los canallas en el Kempes y en Rosario. 

Central aprovechó el envión y pronto consiguió más. Herrera, que le ganó la pulseada a Teo, aprovechó un error de Sara y puso el 2 a 0 para el Canalla. Entonces se desató la fiesta en las tribunas. Ya había olor a revancha.

Boca salió con todo a jugar el segundo tiempo. Hambriento de descuento. A los cinco, Silva estuvo cerca de marcar con un tiro largo, pero la pelota impactó en el palo izquierdo del uruguayo Sosa.

A los 17, nuevamente el arquero canalla fue fundamental. Tapó una pelota impresionante, a puro reflejo, cuando Benedetto definió desde el punto penal y estuvo a punto del descuento. Entonces, era un monólogo de Boca que buscaba por todos los caminos. 

El arquero varias veces y el palo en otras, hicieron posible el 2 a 1 final. Es cierto que Boca mereció un poco más, pero para Central era un partido para ganarlo como sea. En el complemento las formas quedaron de lado y en el Canalla solamente importaba tomarse revancha. El descuento de Benedetto, con el tiempo cumplido, simplemente decoró el resultado.

Central se sacó la espina y aunque nadie le devolverá la final perdida, lo de este miércoles fue un gran paso para recuperar la confianza. Ahora es tiempo de festejar, pero Coudet y los suyos no deberán perder de vista que están a dos partidos de ser campeones.