El delantero Milton Caraglio, flamante refuerzo de Rosario Central, continúa en México tras haberse desvinculado del Atlas de Guadalajara y no llegará a tiempo para sumarse al plantel dirigido por Cristian "Kily" González que jugará el jueves 15 de julio con Deportivo Táchira, en Venezuela, por los octavos de final de la Copa Sudamericana.

"Caraglio es un muy buen refuerzo para Central. Ahora estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para conseguirle un vuelo desde México a nuestro país para que esté con el plantel lo antes posible, pero es muy complicado regresar en medio de una pandemia, ya que deberá someterse a un período de cuarentena", explicó el secretario de Central, Guillermo Hanono.

En este sentido, el dirigente "canalla" advirtió que "estamos viendo si Caraglio puede volver al país o a Uruguay, si es que se puede llegar desde México, pero además una vez que regrese debe cumplir con el aislamiento, así que creemos que ya no va llegar para jugar el primer partido de la Sudamericana, en Venezuela".

El delantero rosarino de 32 años firmará esta tarde en forma virtual su contrato a préstamo por 18 meses, con opción a un año más, y volverá al club del barrio de Arroyito, donde inició su carrera.

En tanto, los dirigentes de Central aguardan la decisión del ex zaguero "canalla" Santiago García, quien en caso de aceptar la oferta se convertirá en el segundo refuerzo del equipo del "Kily" González.

El mellizo García, quien el jueves cumplirá 33 años, es un marcador central zurdo, que hizo las divisiones inferiores y jugó fugazmente en la primera de Central, y que estuvo últimamente en Deportes Unión La Calera, de Chile.

El representante de García y de Caraglio, el abogado rosarino Cristian Le Bian, declaró a la emisora LT8 que "Central siempre estuvo interesado en Santiago. Él rechazó ofertas de Vélez y San Lorenzo porque su prioridad es Europa. No es la misma situación de Caraglio".

En tanto, la negociación por el pase a préstamo del volante zurdo paraguayo Brahian Ayala aparece estancada por una diferencia entre los clubes dueños de la ficha, Guaraní y Rubio Ñu, quienes no se ponen de acuerdo en el reparto de los porcentajes.