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El número sorprende y hasta asusta. Según la auditoria externa que hizo realizar la actual comisión directiva de Newell’s, el pasivo que heredaron asciende a 269 millones de pesos, es decir, unos 18 millones de dólares. Una cifra altísima que será parte del informe que presentarán a sus socios este miércoles en la Asamblea Ordinaria que se llevará a cabo en el Parque Independencia.

Según la auditoría, Newell’s tiene un pasivo corriente (deudas y obligaciones de vencimiento menor a un año) de 134 millones de pesos y un pasivo no corriente (deudas y obligaciones mayores a un año) de 135 millones de pesos. Y se detectó un déficit operativo anual de 40 millones de pesos. Una situación grave y compleja considerando que el activo corriente (todo aquello que puede transformarse en dinero en menos de un año) asciende a los 71 millones de pesos.

Apenas asumió en funciones, la dirigencia no sólo tuvo que hacerse cargo de sueldos adeudados sino que también debió renegociar las deudas por préstamos no pagados: 600 mil dólares a Cruz Azul por Mauro Formica, 300 mil dólares a Flamengo por Lucas Mugni y 150 mil dólares a Danubio por Fabricio Formiliano. Y todavía quedan por cancelar 2,4 millones de dólares a Sunderland por la compra de Ignacio Scocco.

Uno de los principales problemas es que no hay grandes deudas por cobrar al no concretarse una venta importante en el último tiempo. River debe unos 500 mil dólares por la compra de Milton Casco, se deben cobrar una cifra similar por derechos de formación y mecanismo de solidaridad por la venta de Ezequiel Garay a Valencia y todavía están pendientes 285 mil dólares del pase de Scocco a Inter de Porto Alegre (NdR: Newell’s trabó un embargo a River por 150 mil dólares que debe por Andrés D’Alessandro).

Algo que le llama la atención de los dirigentes es cómo se llegó a esta situación considerando que la lepra está bajo el control de un órgano fiduciario y con una economía totalmente judicializada en la que todo movimiento y todas las decisiones tienen que tener autorización judicial.

La situación económica de Newell’s es decididamente delicada y la dirigencia deberá manejarse con austeridad y aprender a generar recursos para empezar a equilibrar las finanzas.